El conductor Ángel de Brito también se sumó a las despedidas con un mensaje en redes sociales. "Con absoluto respeto y admiración, despedimos a Brandoni. Un tipazo, un actorazo, un grande", escribió.

En esa misma publicación, agregó: "No se apaga quien deja huella en la cultura. Su legado es memoria viva". Por su parte, el humorista gráfico Nik indicó: "Falleció a los 86 años Luis Brandoni.

Siempre en nuestros corazones, querido Beto". La diputada nacional Karina Banfi también recordó a Brandoni. "Con mucha tristeza despido a un amigo que supo homenajear todos los papeles que la vida le puso enfrente", afirmó.

"Actor brillante, honorable diputado, gran persona", indicó a modo de despedida. La carrera de Brandoni A lo largo de su trayectoria, Brandoni dejó su marca personal en incontables películas, obras teatrales y, en el último tiempo, en series de streaming. A cada uno de sus personajes supo imprimirles el carisma de su temprana vocación actoral que descubrió durante su infancia en Dock Sud.

Tras una niñez en la que participó en diferentes programas radiales y de televisión, sus primeros pasos en cine lo catapultaron al público masivo con títulos como La cigarra está que arde (1967), Tute Cabrero (1968), La guita (1970) y La gran ruta (1971). Sin embargo, su carrera se consolidó recién a mediados de la década del ’70, con sus protagónicos roles destacados en La Patagonia rebelde, La tregua, Gente en Buenos Aires y Juan que reía, en un contexto político por el que fue perseguido y amenazado de muerte. Las presiones políticas concluyeron en que se exiliara en México, lo que interrumpió su carrera.

Con el fin del gobierno militar, Brandoni volvió al país y retomó su actividad con fuerza. Actuó en Darse cuenta (1984) y se consolidó como ícono de la cultura popular con Esperando la carroza (1985) y Cien veces no debo (1990). En las siguientes décadas, el actor bonaerense combinó su trabajo y faceta artística con una creciente participación política, muy ligado a Raúl Alfonsín y a la Unión Cívica Radical (UCR).

Entre 1997 y 2001 ocupó una banca en la Cámara de Diputados del Congreso representando a ese mismo partido político. Pese a su rol político, nunca se alejó de la actuación. En 1993 causó un gran impacto con Mi cuñado en dupla con Ricardo Darín, y luego se dedicó a ficciones como Durmiendo con mi jefe (2003) y El hombre de tu vida (2011).

Mientras tanto, en el teatro destacó con obras como Convivencia, Made in Lanús —que retomaría años después como director—, Conversaciones con mamá, Justo en lo mejor de mi vida y El acompañamiento. En el último tiempo se redescubrió con la llegada del streaming. Actuó en películas como Mi obra maestra (2018), 4x4 (2018), El cuento de las comadrejas (2018) y La odisea de los giles (2019).

En televisión, formó parte del elenco de la serie Un gallo para Esculapio (2017) y, ya en el tramo final de su carrera, estuvo en Nada (2023) junto a Robert De Niro y participó de la serie El Encargado (2021) con Guillermo Francella.