"No es necesario ser una familia grande. Incluso una persona sola puede ser mamá o papá de acogida. El servicio entrega mucho apoyo y acompañamiento", aseguró.
Para ella, la clave está atreverse. "Hay que intentarlo. Decidirse.
Porque al final lo que un niño necesita es algo muy simple: amor". La directora del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia del Biobío, Andrea Saldaña, relató que la región presenta avances relevantes en materia de trabajo con familias de acogida, tanto en materia de difusión como sensibilización de quienes, semana a semana, participan en las charlas informativas, destacando el aumento sustantivo de quienes se han certificado para desarrollar acogimientos.