Tras más de cuatro décadas operando en el corazón de Santiago y luego de un largo proceso de planificación logística, Fantasilandia comenzó oficialmente a materializar su partida del Parque O’Higgins. La administración de la empresa dio luz verde al cronograma definitivo de traslado y confirmó cuándo se concretará su llegada oficial a la comuna de San Bernardo. La compañía dueña del parque de diversiones más grande del país informó que el cierre definitivo de las instalaciones de Santiago se ejecutará en el verano de 2027, dando paso inmediato a un complejo periodo de transición.

Un año entero sin Fantasilandia: El periodo de transición La noticia que más impacto ha causado en el público es que el parque de diversiones dejará de funcionar por completo durante todo el año 2027. Una vez que se concrete el cierre estival en el Parque O'Higgins, la empresa pausará sus operaciones al público por cerca de 12 meses. Esta pausa es estrictamente necesaria debido a la naturaleza del traslado: Obras en marcha: Si bien la empresa ya inició los trabajos de construcción del nuevo recinto en San Bernardo, el megaproyecto requiere una fase crítica de montaje.

Traslado de atracciones: Gran parte de la infraestructura fundamental del nuevo parque corresponde a las atracciones y juegos mecánicos ya existentes en Santiago. La desinstalación, traslado, anclaje y certificación técnica de estas estructuras solo se puede realizar con el complejo actual completamente cerrado. Desmantelamiento paulatino pero con operación normal Fantasilandia ya inició la cuenta regresiva para abandonar el espacio público que los albergó por más de 40 años.

De hecho, algunas estructuras icónicas, como la torre de caída libre Xtreme Fall, ya abandonaron el recinto de Santiago para ser preparadas para el cambio. Pese a esto, desde la empresa aclararon que en este periodo previo al traslado definitivo seguirán ofreciendo la casi totalidad de sus atracciones, juegos mecánicos, locales de comida y actividades recreativas de forma normal. En esa misma línea, los ejecutivos pusieron un énfasis histórico: las próximas vacaciones de invierno serán las últimas en que funcionará el parque en el Parque O’Higgins.

Por lo mismo, hicieron un llamado masivo a las familias a aprovechar de visitar el recinto de Santiago por última vez antes de que comience el desmantelamiento total. Advierten posible colapso y límite de entradas En Fantasilandia anticipan que la nostalgia y el carácter histórico de la despedida provocarán un fuerte aumento en la demanda de visitas durante los meses previos al cierre. Ante este escenario de alta concurrencia, la empresa instó a la ciudadanía a planificar sus tiempos de visita con anticipación, advirtiendo de forma proactiva que se podría limitar la disponibilidad de entradas diarias en el periodo final en el Parque O’Higgins para resguardar la seguridad y los aforos dentro del recinto.