Tras hacerse pública su inclusión en la lista, los investigadores lograron localizarlo en Sinaloa, México, donde fue detenido antes de ser trasladado de vuelta a Estados Unidos. El funcionario estadounidense pidió la colaboración ciudadana para encontrar al resto de los fugitivos y enfatizó que muchos de ellos han cruzado fronteras internacionales. La agencia ofrece una recompensa de hasta un millón de dólares por información sobre la captura de los mencionados.
Desde la creación de la lista de más buscados en 1950, 501 de los 540 fugitivos incluidos entre los más buscados han sido capturados o localizados, según indicó Janke.