Las principales organizaciones gremiales de la salud pública endurecieron este jueves sus críticas contra el Gobierno luego de conocerse el contenido del Decreto 333 del Ministerio de Hacienda, que aplica recortes presupuestarios en distintas áreas sensibles del sistema sanitario. Tanto la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermeras y Enfermeros de Chile (Fenasenf) como la Confederación Fenats Nacional acusaron que los ajustes afectarán directamente el funcionamiento hospitalario y pondrán mayor presión sobre una red asistencial que ya opera bajo condiciones críticas. Desde Fenasenf advirtieron que el impacto de los recortes ya no es solamente presupuestario, sino también sanitario.
“Estos recortes profundizan una tensión ya existente y terminan impactando a pacientes y equipos de salud”, señalaron en una declaración pública. La organización —que agrupa a más de 12 mil enfermeras y enfermeros de hospitales públicos— sostuvo que el sistema ya enfrenta sobrecarga operativa, déficit de personal y listas de espera, por lo que los ajustes podrían agravar aún más la situación. “Conocemos directamente la realidad operacional de la red: equipos sobreexigidos, listas de espera y establecimientos funcionando bajo condiciones de enorme exigencia”, afirmaron.
Fenasenf cuestionó además que los recortes se concentren precisamente en áreas vinculadas al funcionamiento hospitalario, como Atención Primaria de Salud, prestaciones institucionales y financiamiento clínico. En paralelo, Fenats Nacional acusó al Ejecutivo de impulsar una política que terminaría debilitando deliberadamente la salud pública para favorecer al sistema privado. “El Gobierno está jugando con la vida de millones de personas que dependen del sistema público”, afirmó el presidente de la organización, Emerson Berríos.
El dirigente sostuvo que el ajuste presupuestario dejará “agónica” a la red asistencial y cuestionó duramente las declaraciones previas de la ministra de Salud, May Chomalí, quien había asegurado que las rebajas no afectarían las prestaciones. “La ministra May Chomalí faltó a la verdad”, afirmó Berríos. Según Fenats, el decreto confirma que sí existirán efectos directos sobre la atención clínica debido a la reducción de recursos hospitalarios y operativos.
“Cuando se recortan recursos hospitalarios, se restringen reemplazos, se limitan prestaciones y se tensiona aún más la red, claro que se pone en riesgo la atención clínica”, sostuvo el dirigente. De acuerdo con los antecedentes difundidos por la organización, los ajustes presupuestarios superan los $109 mil millones en prestaciones institucionales y más de $79 mil millones en financiamiento hospitalario vía GRD. Fenats advirtió que el escenario podría traducirse en mayores listas de espera, menor capacidad hospitalaria y más presión sobre servicios de urgencia.
“La salud pública ya estaba funcionando al límite y este reajuste la deja prácticamente agónica”, afirmó Berríos. La organización además acusó al Ministerio de Hacienda y al Gobierno de José Antonio Kast de intentar instalar una percepción de fracaso del sistema público para abrir espacio al fortalecimiento de prestadores privados. “Primero recortan recursos, después deterioran la atención y finalmente aparecen los privados ofreciendo soluciones para quienes puedan pagar”, sostuvo el dirigente.
Desde Fenasenf, en tanto, insistieron en que cualquier proceso de eficiencia y optimización del sistema debe considerar la experiencia de quienes trabajan diariamente en la red asistencial y evaluar cuidadosamente el impacto sobre pacientes y continuidad de cuidados. “La eficiencia y optimización son necesarias, pero deben construirse incorporando la experiencia de quienes conocen directamente la realidad asistencial”, señalaron.