«Cuando se recorta el presupuesto en Salud no se afecta un número, se afecta la vida de las personas. Habrá menos capacidad de atención, más demora en cirugías, más sobrecarga laboral y un deterioro aún mayor en la calidad del servicio que recibe la comunidad», sostuvo la dirigente gremial. Bartch también criticó el discurso impulsado por el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Salud, acusando una desconexión con la realidad que viven los territorios.
«La frase ‘con poco hacemos más’ es una burla para Chile y especialmente para el Valle de Aconcagua. Cada vez que se reducen recursos en salud se profundiza la agonía de un sistema que ya se encuentra colapsado. Hoy el Gobierno pretende maquillar cifras mientras las personas esperan meses e incluso años por una cirugía o una atención digna», señaló, agregando que el promedio de espera para una cirugía alcanza los 289 días.
Finalmente, FENATS Nacional Quinta Región y FENPRUSS Aconcagua hicieron un llamado urgente a las autoridades a revertir el recorte y transparentar el verdadero impacto que tendrá en las comunidades. Las organizaciones advirtieron que el ajuste nacional de 417 mil millones de pesos no solo debilita la salud pública, sino que además abre espacio a la privatización del sistema, dejando a miles de familias en una situación de incertidumbre y abandono. «La salud pública del Valle de Aconcagua está en riesgo y no vamos a guardar silencio frente a decisiones que condenan a nuestras comunidades a mayor precariedad y sufrimiento», concluyeron.