El fenómeno de El Niño vuelve a instalarse en la agenda climática, luego de que especialistas advirtieran su posible llegada con intensidad durante este 2026, lo que podría generar cambios importantes en el clima del país. LEE MÁS: ¿Qué es el “Niño Godzilla” y por qué podría marcar el invierno en Chile? De acuerdo a proyecciones internacionales, existe entre un 60% y 80% de probabilidad de que el evento se desarrolle en los próximos meses, incluso con características intensas.
¿Qué es El Niño? El Niño es un fenómeno climático que se produce cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan por sobre lo normal, alterando los vientos y la circulación atmosférica. Este cambio tiene efectos a nivel global, modificando las lluvias y temperaturas en distintos países, incluido Chile.
Más lluvias… pero no siempre Uno de los efectos más conocidos de El Niño es el aumento de precipitaciones, especialmente en la zona centro y sur del país. En Chile, este fenómeno suele estar asociado a inviernos más lluviosos, con mayor acumulación de agua e incluso nieve en la cordillera. Sin embargo, los expertos advierten que no siempre se cumple esta regla.
“Una cosa es la intensidad del fenómeno y otra la cantidad de lluvia”, han señalado, recordando que han existido años con El Niño donde las precipitaciones no fueron tan abundantes. Olas de calor y eventos extremos Además de las lluvias, El Niño también puede provocar temperaturas más altas de lo normal. Entre sus efectos se encuentran olas de calor, eventos extremos como inundaciones y, paradójicamente, también periodos de sequía en algunas zonas.
Esto se debe a que el fenómeno altera el equilibrio climático, generando condiciones más variables e intensas. ¿Qué pasará en Chile? Las proyecciones indican que El Niño podría comenzar a manifestarse desde el invierno de 2026 y extender sus efectos incluso hasta el verano de 2027.
De concretarse, las regiones entre Coquimbo y La Araucanía serían las más impactadas, con una mayor probabilidad de lluvias sobre lo normal. Pese a ello, los especialistas llaman a la cautela: los pronósticos estacionales entregan tendencias generales y no permiten anticipar con exactitud eventos extremos específicos. Un fenómeno clave en medio de la crisis hídrica La posible llegada de El Niño se da en un contexto marcado por años de sequía en Chile, lo que aumenta la atención sobre sus efectos.
Aunque podría traer alivio en términos de lluvias, los expertos coinciden en que no resolverá por sí solo el problema estructural de escasez hídrica que afecta al país.