Añadió que la solicitud de detención provisional con fines de extradición de Estados Unidos "no se acompaña de elementos probatorios suficientes que aporten evidencias contundentes". Rocha Moya apareció por la tarde en su camioneta en Culiacán y aseguró desde la ventana de su auto a la prensa local que está "tranquilo trabajando por Sinaloa", que no "va a pasar nada" y que hasta este miércoles no estaba enterado de las acusaciones en su contra. Antes dijo en su cuenta de X que las acusaciones "carecen de veracidad y fundamento alguno".
Se trata de un ataque "al movimiento de la 'Cuarta Transformación'", dijo en referencia al partido de la presidenta Claudia Sheinbaum. Morena se hizo eco de ese señalamiento: es "preocupante que se solicite una extradición sin ningún elemento de prueba", dijo el partido en un comunicado. Vínculos con los "Chapitos" La fiscalía de Nueva York señala que la facción de los hijos del fundador del cártel de Sinaloa, Joaquín "Chapo" Guzmán, conocida como "Los Chapitos", ayudó a que Rocha Moya fuera electo a la gobernación.
"A cambio, tanto antes como después de convertirse en gobernador, Rocha Moya se reunió con los 'Chapitos', a quienes les prometió protección mientras distribuían cantidades masivas de drogas a los Estados Unidos", dice el documento. El "Chapo" purga cadena perpetua en Estados Unidos. Dos de sus hijos, exlíderes de los "Chapitos", también se encuentran presos en ese país.
Rubén Rocha Moya, de 76 años, fue antes diputado local y senador por Sinaloa. Su gestión está marcada por la confrontación entre los "Chapitos" y los herederos del otro co-fundador del cártel de Sinaloa, Ismael "Mayo" Zambada, detenido en julio de 2024 y preso en Estados Unidos. El enfrentamiento entre ambos grupos ha dejado centenares de muertos y desaparecidos en el estado.
Los presuntos nexos del gobernador de Sinaloa con el crimen organizado salieron a la luz en una carta del "Mayo" Zambada, en la que afirmaba que fue llevado engañado a Estados Unidos cuando se dirigía a una reunión con Rocha Moya. El Cártel de Sinaloa fue designado como organización terrorista por el presidente estadounidense Donald Trump.