“Las cifras no calzan”, con esta contundente afirmación, el físico y divulgador científico Sebastián Molina, salió al paso de las declaraciones de José Antonio Kast, quien volvió a cuestionar el uso de recursos públicos en universidades e investigación científica. En un descargo publicado en sus redes sociales, Molina desmintió punto por punto las afirmaciones del mandatario, generando un nuevo capítulo en el debate sobre el financiamiento de la ciencia en Chile. Todo comenzó cuando Kast, en medio de una discusión sobre el gasto fiscal en educación superior que tuvo lugar en Puerto Montt, lanzó una crítica que gatilló una polémica.
“A veces 100 millones, 500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca. ¿Cuántos trabajos generó? Ninguno”, sostuvo el ultraderechista en un contexto de fuerte ajuste fiscal y polémicos recortes presupuestarios del 3% a los ministerios, incluyendo una cartera, tan sensible e importante para el desarrollo del país como la de Ciencias.
El «tijeretazo» también incluyó la suspensión temporal de las becas de magíster y post doctorados en el extranjero, Los dichos de Kast, que buscaban cuestionar la rentabilidad social y laboral de la inversión estatal en investigación, fueron calificados por el licenciado en Física por la Universidad Católica como imprecisos y descontextualizados. “Presidente Kast, le respondo con respeto: lo que dijo no es cierto”, afirmó de forma tajante, antes de desplegar una batería de argumentos. El primer punto de choque fue el monto.
Según explicó Molina, el concurso individual más grande que financia el Estado chileno para un investigador es el Fondecyt regular, cuyo tope anual alcanza los 57 millones de pesos, muy lejos de los 100 o 500 millones mencionados por Kast. “En primer lugar, las cifras no calzan, el Fondecyt regular, que es el concurso individual más grande que entrega el Estado a un investigador tiene un tope anual de 57 millones de pesos”, indicó a través de un video compartido en su cuenta en Instagram «Física en 1 minuto» que cuenta con 360 mil seguidores Para alcanzar cifras como esas, sostuvo, habría que hablar de proyectos institucionales de gran escala, como centros Milenio, proyectos Anillo o Fondap, que involucran a decenas de investigadores, tesistas, técnicos y personal de apoyo trabajando durante varios años. “No estamos hablando de una investigación, estamos hablando de un centro completo”, aclaró.
Molina también desmontó la afirmación de que estas investigaciones no generan empleo. “Decir que esto no generó ningún trabajo no tiene ningún sentido”, enfatizó, recordando que la ciencia produce empleo calificado, fundamental para el desarrollo del país. En ese contexto, entregó un dato revelador: Chile invierte solo el 0,4% de su Producto Interno Bruto (PIB) en investigación, mientras que el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) alcanza el 2,7%.
“Estamos invirtiendo siete veces menos que los países con los que nos comparamos”, alertó. “El problema estructural de la ciencia en Chile no es que sobre plata, señor Presidente, es que hace falta”, sentenció.