Hay obras que no hacen ruido, pero cambian la experiencia completa de un lugar. La Municipalidad de Arica avanzó en la renovación de los baños exteriores del cementerio, infraestructura que llevaba cinco años sin recibir mejoras. El proyecto, que alcanza un 90% de avance, contempló una inversión de $51 millones.
Las obras incluyeron mejoras estructurales y sanitarias que buscan dignificar un espacio utilizado tanto por visitantes como por trabajadores del sector. Mejoras concretas y necesariasLos trabajos consideraron una intervención integral. Se repusieron tazas de baño, se arreglaron cañerías, se mejoraron lavamanos y se realizaron adecuaciones generales para asegurar un uso funcional y seguro.
Además, se incorporó un cierre perimetral. Esta medida apunta a reforzar la seguridad del recinto y evitar su mal uso, una de las preocupaciones históricas del lugar. Voces del territorio: una deuda pendienteEl alcalde Orlando Vargas valoró el avance de la obra: “A mí me da mucho gusto […] saber que con voluntad podemos mejorar la ciudad.
Estos baños desde que se construyeron no habían recibido una mejora”. Desde los locatarios, la evaluación también fue clara. Eliel Espinoza recordó que durante años no hubo respuesta a las solicitudes: “Era necesario […] hicimos cartas, videos, de todo y nunca hubo solución”.
El concejal Daniel Manríquez agregó: “La idea es que podamos mantener esta bonita obra […] es un baño que quedó impecable”. Prepararse para alta afluenciaLa mejora llega en un momento clave. Fechas como el Día de la Madre o el 1 de noviembre implican alta concurrencia, lo que hacía aún más urgente contar con servicios adecuados.
El locatario Germán Berríos lo resume así: “Ya no vamos a tener problemas […] hay que estar preparados”. Más allá de lo básico, la renovación apunta a mejorar la experiencia de quienes visitan el cementerio para recordar a sus seres queridos.