—La machi fue negligente en su actuar ya que en las ceremonias de agua, en algunas oportunidades amarran a las personas para que la corriente no se los lleve. No sé por qué hizo esa ceremonia así con mi hija. Nosotros solamente obedecíamos las instrucciones de ella, ya que finalmente convertiría a mi hija en machi, que era lo único que queríamos como familia.

Andrés Huaituyao Chiuca declaró el 20 de agosto de 2025 por segunda vez. No habían pasado ni veinticuatro horas desde que Mariana, su única hija, había muerto ahogada en el Río Pilmaiquén después de una “ceremonia de sanación”. Pero ahí estaba otra vez, a las 16:05 horas, frente a la Policía de Investigaciones, ratificando su testimonio.

En él, apuntó directamente contra Millaray Virginia Huichalaf Pradines, la autodenominada machi del sector de Carimallín, en la región de Los Ríos. Nuevos antecedentes contenidos en el expediente judicial —que hoy revela la Unidad de Investigación de Bío Bío— reconstruyen el ritual que no sólo terminó en la muerte de Mariana sino también con la del padre de una de sus asistentes, Danitza. El testimonio de esta última es clave: denunció presiones por parte del entorno de la “machi” para que no ayudara con la investigación.

—Nos trataron casi de traidores porque colaborábamos con la fiscalía —dijo frente a la PDI. $20 mil por revisión El objetivo de la segunda declaración de Andrés era contar más detalles de la tragedia del día anterior que previamente reveló este medio, y así también, el vínculo que su familia tenía con Huichalaf. Según se lee en los documentos, la relación partió cuando Mariana, de 14 años, comenzó con dolores en los huesos que le impedían caminar bien.

Después de varias consultas en el Hospital de Osorno, y sin mejoras físicas, un vecino les recomendó visitar a Millaray para que la sanara. Pese a que vivían en el mismo sector, nunca se habían visto. Lo primero que hizo Andrés fue llevarle a Millaray un frasco con la orina de su hija.

Así se realizaban las sanaciones, aclaró el hombre a la PDI. —Cuando le entregué la orina a la machi, ella la vio y me dijo: ¡Esta niña está enferma, tiene dolores en su cuerpo porque tiene el alma de una machi! —recordó frente a la policía.

La “machi” le cobró $20 mil por la revisión de la orina y otros $3 mil por las hierbas medicinales. Millaray le explicó que debían hacer futuras sanaciones con su hija para que lograra convertirse en una machi y sanar su “enfermedad espiritual”. La última sería en el Río Pilmaiquén, porque de esa forma, “sus dolores iban a quedar en el agua”.

Lee también... La "machi" de los sacrificios: la oscura trama detrás de ritual que terminó con dos personas muertas Domingo 14 Septiembre, 2025 | 06:06 Los informes policiales a los que accedió esta Unidad de Investigación exponen que fue Millaray quien le pidió al padre de Mariana que la llevaran a su casa para iniciar con la primera ceremonia. La recostaron, le limpiaron el cuerpo con hierbas y los otros presentes cantaron.

Después hizo lo mismo, pero en la casa de ellos. Fueron cuatro ceremonias similares que se extendieron durante ocho meses. En todas, había que pagarle con dinero o comida.

—Nosotros como familia seguíamos visitándola porque mi hija realmente se sentía mejor de salud —se lee en la declaración del padre. El objetivo de las ceremonias era quitarle los dolores a Mariana, y al mismo tiempo, que se convirtiera en machi. —Entonces, cuando ella cumplió 15 años la declararon machi.

Es decir, desde el mes de enero de este año [2025]. Según lo que expuso Andrés frente a la PDI, Millaray les dijo que se prepararan porque tenía que hacer una ceremonia final en el Río Pilmaiquén con su hija para que “sus dolores quedaran en el río”. Ese rito se realizó el 19 de agosto en la mañana.

Cambio de planes Según consta en la investigación, durante la ceremonia estuvieron presentes Danitza Maripán y su padre, Juan Maripán, quien se convirtió en la segunda víctima. Ella sería quien más tarde interpondría la primera querella por cuasidelito de homicidio. En su alocución ante la PDI, Danitza contó que asistió Millaray durante las ceremonias de sanación.

Y aunque primer dijo que ella se había ofrecido para tales tareas, más tarde aseguraría que fue Millaray quien la obligó a ella y a su padre a acompañarla durante el ritual en el río. El día de la ceremonia Danitza estaba calentando los peroles [vasijas metálicas] para Mariana. Originalmente iba a ser un baño de hierbas, lo que cambió a último minuto: —Tal como estaba programado, yo comencé a preparar el lawen para Mariana, momento en el que de improvisto entró la machi y me señaló que había soñado con Mariana.

Agregó que Kintuante, quien es el guardián del río Pilmaiquén, le habría señalado que Mariana antes del lawen debía bañarse en las aguas del río Pilmaiquén y luego ella tendría un “carnet nuevo”. Lee también... Viaje al régimen y giro a la "lucha" ambiental: las redes que tejió la "machi de los sacrificios" Domingo 28 Septiembre, 2025 | 06:00 Para Danitza, el cambio de planes fue sorpresivo.

En su experiencia, para realizar ese tipo de ceremonias se necesitan requisitos básicos. Uno de ellos es tener cuatro konas con macanas y dos curiches con cuchillos para espantar a los malos espíritus. En este caso, solo iba a estar Juan, su padre, y Andrés, el padre de Mariana.

—Las personas que estábamos ahí no todos cumplían con la experiencia necesaria para este tipo de ceremonia, ya que se conocía la naturaleza celosa de Kintuante (espíritu guardián del río) y eso podría desencadenar algo malo —lanzó. Según su testimonio, además de ellos estaba una pareja de argentinos con su hijo de tres años que también buscaban ser sanados. El grupo era reducido.

Los trasandinos fueron los primeros en entrar al río, con el agua hasta las rodillas. Mariana venía detrás. Millaray estaba en la orilla, tocando el cultrún.

“¡Se está yendo la niña! ” La madre de Mariana, Glinis, también estaba presente. En su declaración mencionó que ese día estaba nublado y que nunca se cuestionaron las condiciones climáticas.

—Cuando se metieron estaba relativamente tranquilo el río y de repente se comenzó a llenar, sin darnos cuenta —expuso. Según los presentes, Mariana —que estaba con el agua hasta la cintura— se resbaló. Glinis se lanzó tras ella, pero la corriente las arrastró.

Fue entonces cuando Juan, el padre de Danitza, se lanzó con una vara a rescatarlas. El agua los empujó a los tres. Desde la orilla, el padre de Mariana observaba asustado.

No sabía nadar. Los tres iban agarrados de la vara; Mariana al medio, su madre y Juan a los extremos. La primera en soltarse fue Glinis; un remolino la arrastró y logró salir por la orilla a los minutos.

Fue la única sobreviviente. El cuerpo de Mariana apareció al día siguiente 6,46 kilómetros río abajo. El de Juan, el 24 de agosto y a 2,4 kilómetros desde el punto de la ceremonia.

—Mariana era tímida y creo que hasta le dio vergüenza pedir ayuda antes de que la corriente la arrastrara. Yo la vi ya cuando el agua la cubría hasta los hombros, pero no podría decir si en algún momento se tropezó o perdió el equilibrio y por eso se fue más adentro. Sí puedo indicar que la crecida del río fue repentina y notoria —testimonió Danitza.

Lee también... Muertes en río Pilmaiquén: se esperan informes de Conadi por condición de machi de Millaray Huichalaf Miércoles 19 Noviembre, 2025 | 16:08 Desde fuera del río, Millaray miraba todo lo que sucedía. —¡Se está yendo la niña!

—alcanzó a gritar la “machi”, según los presentes. Sin embargo, los mismos testimonios apuntan a que Millaray no participó de la búsqueda ni prestó auxilio personalmente. Danitza aseguró que Millaray le pidió al padre de Mariana que saliera a buscar a los que habían sido arrastrados por el río.

—Yo me quedé con la machi quien me instruyó que debíamos terminar sí o sí la ceremonia. Según Danitza, el río había crecido y llegó hasta la fogata. Agregaron hierbas secas al fuego y ahumaron la ropa de los argentinos.

Después se fueron con Millaray y el resto siguió buscando a Mariana y Juan. —Después de este incidente sentí que los más cercanos a la machi estaban más preocupados de defenderla que de ayudar a buscar a mi padre y a Mariana. Se generaron discusiones muy polarizadas.

Nos trataron casi de traidores porque colaborábamos con la fiscalía —confesó. El argentino La PDI descubrió que uno de los argentinos que ese día asistieron a la ceremonia era Pablo Piovano, fotógrafo que en 2024 ganó el premio World Press Photo por su trabajo “Mapuche, el regreso de las voces antiguas”. Su publicación documenta “la recuperación cultural, territorial y espiritual del pueblo mapuche y la defensa de sus derechos frente a industrias extractivistas”.

Pablo, junto a su pareja e hijo ingresaron el 18 de agosto de 2025 —un día antes de la ceremonia— por el paso Fronterizo Cardenal Samoré. Usó el mismo recorrido para irse el 21 de agosto a las 11:22 horas. Pablo es conocido en la zona, puesto que siguió de cerca el juicio a Jones Huala, quien también registra vínculos con Millaray, tal como expuso un artículo previo de este medio (ver La “machi” de los sacrificios: la oscura trama detrás de ritual que terminó con dos personas muertas).

Una vez emitida la alerta de lo sucedido en el río, llegaron al sitio del suceso variados equipos de emergencias para dar con Mariana y Juan. Aquí se cuentan Carabineros, Bomberos, buzos, voluntarios, etcétera. De manera paralela, detectives de la PDI —por orden de la Fiscalía Regional de Los Ríos— llegaron a la comunidad donde vive Millaray para tomar las declaraciones correspondientes.

Sin embargo, con su presencia no fue bien recibida. Un informe de la PDI describe que el propio padre de Millaray, Juan Antonio Huichalaf y la francesa Julia Guillaimette, “de forma agresiva increparon a los oficiales” e impidieron “en primera instancia acceder al sector de la ceremonia”. El mismo documento expone que fue Danitza quien calmó los ánimos.

Aseguró que podían entrar porque el lonco así lo había autorizado. Juan Antonio y Julia —una vieja conocida de la lucha mapuche— “se retiraron ofuscados”, reza el escrito. En medio de las diligencias, los mismos oficiales se enteraron que Millaray —a esa misma hora— planeaba abordar un avión con destino a Ginebra.

Por lo mismo, la interceptaron en el aeródromo de Osorno para tomarle testimonio en calidad de imputada. “Me acojo a mi derecho a guardar silencio”, aseguró. Así, casi 24 horas después de la tragedia, Millaray simplemente enfiló a Europa.

El cuerpo de Mariana fue hallado pocas horas antes, mientras que Juan aún estaba desaparecido. —El segundo día asistí a la casa de la machi Millaray Huichalaf para continuar la búsqueda. Consulté si nos acompañaría, respondiendo que lo haría más tarde, lo que resultó falso pues posteriormente supe que se encontraba en el aeropuerto —versa la querella de Danitza.

—En los días sucesivos, el hostigamiento continuó, incluyendo la intervención directa del padre de la machi para impedirme declarar, altercados con la PDI que intentaba realizar diligencias en el lugar y una presión constante para guardar silencio, llegando incluso a ser tildada de traidora por mi decisión de colaborar con la investigación. Mi tía también fue contactada por la hermana de la machi Millaray, quien demandaba información sobre nuestras acciones, lo que generó mayor tensión. “Esa noche algunos miembros del aylla rewe me presionaron para que no declarara ante las autoridades sin abogado, recibiendo mensajes de una lawentuchefe llamada Estrella, solicitándome concurrir donde la machi Millaray Huichalaf para “ordenar declaraciones y estrategias”, actitud que considero hostil y poco empática ante el dolor y la tragedia (…) Miembros del aylla rewe me interceptaron, advirtiéndome que la machi Millaray era injustamente culpada y que debía evitar declarar”.

- Extracto de la querella de Danitza La crecida del río En lo que todos los presentes coinciden es que esa mañana, mientras se realizaba la ceremonia, el Río Pilmaiquén creció. Las causas hasta ahora no están claras. Jaime Prado, jefe de Seguridad de la empresa, explicó frente a la PDI que no era posible que eso hubiese ocurrido.

El proyecto hidroeléctrico “Los Lagos” emplazado en el Río Pilmaiquén está actualmente en construcción. En simple, no “tiene ningún mecanismo de retención de agua o compuertas que funcionen con apertura y cierre”. Más arriba de “Los Lagos”, está la central “Rucatayo Alto”, también de Statkraft y “Pilmaiquén” que pertenece a ENEL.

—Cuando las centrales señaladas hacen cambios de sus trabajos y generan algún cambio de caudal, se avisa. Y en estos días, antes del accidente y durante, no recibimos ningún tipo de aviso —planteó. A modo de aportar a la investigación facilitó las cámaras de seguridad del 19 de agosto.

Dicho análisis corroboró que el río sí tuvo un aumento en su nivel desde las 08:58 horas hasta las 10:38. Pero el nivel, fue mínimo según consta en fotogramas (ver foto). Con estos antecedentes, la PDI todavía mantiene diligencias pendientes para explicar por qué Mariana “perdió estabilidad” y comenzó a ser arrastrada por la corriente del río.

Consultados para un primer reportaje, desde Statkfraft indicaron que “la central Rucatayo cuenta con un sistema de Supervisión, Control y Adquisición de Datos (SCADA) que monitorea de forma permanente la gestión de la planta”. “Consta que no hubo apertura de compuertas ese día. El mismo sistema registra los caudales y sus variaciones, el que se mantuvo en parámetros habituales durante toda la jornada del 19 de agosto”, expusieron a BBCL Investiga.

Una nueva machi Ricardo Bravo Cornejo, abogado de Danitza Maripán, aclara que la investigación ha tenido un avance relevante aunque todavía faltan diligencias. Por lo mismo, se mantiene en curso el proceso sin una formalización oficial en contra de Millaray. —Se han ido incorporando antecedentes que permiten esclarecer progresivamente los hechos, y en ese contexto, estimamos que existen elementos suficientes que, al menos en esta etapa, permiten sustentar una imputación penal respecto de la persona de Millaray Huichalaf.

Danitza, por su parte, ha tomado un rol clave en todo: ahora está preparándose para ser machi. —Le ha permitido encontrar refugio en sus conocimientos ancestrales, espirituales y culturales. Esto ha contribuido a sostener un equilibrio en medio de un escenario complejo, donde lo judicial y lo humano se entrelazan de manera profunda.

Hasta la fecha Millaray Huichalaf no ha declarado. Hasta ahora, la Fiscalía de Los Ríos mantiene una investigación desformalizada en contra de la imputada. Consultada su defensa, declinaron emitir un pronunciamiento.

ESTE ARTÍCULO DESCRIBE UN PROCESO JUDICIAL EN CURSO Existe la posibilidad de que los cargos sean desestimados al finalizar la investigación, por lo cual NO se debe considerar al o los imputados como culpables hasta que la Justicia dicte sentencia en su contra.