El pasado 9 de abril, el Presidente José Antonio Kast promulgó la reforma constitucional que incorpora a Gendarmería dentro de las Fuerzas de Orden y Seguridad. La iniciativa, que fue ingresada al Congreso durante el gobierno anterior, traspasará la institución desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos al Ministerio de Seguridad Pública, proceso que será diseñado y acompañado por un comité de expertos. Según los trabajadores de Gendamería, uno los alcances más polémicos de la ley tiene relación con la disolución de las asociaciones de funcionarios.

Además, promulgada la legislación, el derecho a huelga pasa a ser ilegal, ya que para los funcionarios del Estado, este derecho está prohibido. “No podemos presionar con huelga y hacer valer nuestros derechos, y ya no existirán las asociaciones. Es lamentable.

Nosotros lo advertimos pero no incluyeron nuestras propuestas”, señaló un dirigente de los funcionarios. Por su parte, las autoridades plantean que el nuevo marco institucional podría ayudar a ordenar el rol de estas organizaciones, evitando que se transformen en grupos de presión, pues las instituciones de seguridad, incluida Gendarmería, deben priorizar el cumplimiento de sus funciones por sobre intereses gremiales.