“Eso es lo que tenemos que sentarnos a conversar. Es lo que nadie está pensando. Tenemos que mirar cómo está cambiando el mundo.
Tenemos que mirar después la realidad de América Latina y Chile. Para después generar una reflexión política que permita la construcción de una estrategia que aborde todos esos desafíos simultáneamente. Como eso no lo estamos haciendo, estamos peleando por cosas muy pequeñas en el ámbito de la política doméstica”, señala.
En ese sentido, también aborda la falta de liderazgos en el sector. “La oposición es un conjunto de partidos, un conjunto de siglas con distintas personas que hablan y no siempre hablan en la misma dirección incluso dentro del mismo partido”, sostiene. “El único líder o rostro conocido que queda es el de Boric, pero no un líder para una parte importante del progresismo.
Necesitamos otro tipo de liderazgo, un progresismo más moderno, con menos mochila, más a la par con lo que está ocurriendo en el mundo, que nos permita realmente definir tecnológicamente cuál es nuestra parada con la inteligencia artificial, cuánto nos vamos a abrir, cuán independientes vamos a ser en tecnología. (…) Cuál va a ser la estrategia para moverte en ese mundo, cuáles van a ser tus alianzas, cómo eso te va a ayudar en lo doméstico”, enfatiza Quintana.