“Si la inversión inicial la calculo con mi consumo promedio mensual, no la voy a recuperar dentro de 1 año o 2, entonces no conviene mucho”, señala. “También hay que analizar la antigüedad del vehículo. Si es un motor con más de 10 años o 5 años, no es tan recomendable hacer este tipo de modificaciones, ya que los motores van a tener un desgaste en su interior que se va a ver aumentado por la falta de potencia que genera el mismo gas.
Hay que analizar con mucho detalle si es que esta inversión nos conviene, ya que es lo mismo que pasar un auto a eléctrico: cuento con una inversión inicial muy grande; ¿la voy a recuperar en el tiempo que tenía especificado? ”, cierra.