El Plan de Desarrollo de Zonas Extremas articula distintas fuentes de financiamiento, entre ellas el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), recursos sectoriales y fondos de convergencia, lo que permitirá avanzar con mayor certeza en la ejecución de iniciativas estratégicas para Tarapacá. Durante la ceremonia, además, se realizó una entrega simbólica del plan a representantes de distintos sectores, reflejando el carácter transversal de este instrumento y su construcción colectiva. El alcance del Plan de Desarrollo de Zonas Extremas se refleja en una amplia cartera de iniciativas que abordan de manera integral las brechas regionales.

En materia de salud, destacan el nuevo Hospital de Iquique, el desarrollo de la red asistencial del Tamarugal, nuevos CESFAM en Alto Hospicio y centros de salud mental. A ello se suman proyectos de infraestructura deportiva y soluciones ambientales, como la construcción de rellenos sanitarios en comunas del interior. En el eje económico, logístico y de seguridad, el plan incorpora obras estratégicas para el posicionamiento regional, como la construcción de terminales logísticos vinculados a Zofri, el desarrollo de infraestructura portuaria, centros de aparcamiento para camiones, además de proyectos clave para la seguridad pública, como la Prefectura Provincial de la PDI, la Escuela de Formación de Carabineros y nuevos cuarteles en zonas fronterizas.

En materia de conectividad y desarrollo territorial, se contemplan importantes proyectos viales, como el mejoramiento de la Ruta 1 en distintos tramos, la conexión Ruta 1–Ruta 16 en Iquique, el fortalecimiento de la Ruta 15-CH hacia el interior, y el mejoramiento de caminos rurales en comunas como Camiña, Huara y Colchane, permitiendo avanzar en integración territorial y acceso a servicios. El eje de educación y capital humano considera iniciativas como la implementación de la Escuela de Medicina de la Universidad Arturo Prat, la construcción de nuevos campus universitarios en Alto Hospicio y el Tamarugal, centros de investigación, establecimientos educacionales y jardines infantiles, fortaleciendo la formación y las oportunidades para las nuevas generaciones en la región. Finalmente, el plan incorpora proyectos orientados a la resiliencia y equidad territorial, con obras de control aluvional en quebradas, sistemas de agua potable rural, electrificación en localidades aisladas y mejoramiento de infraestructura urbana y costera.

A esto se suman iniciativas de puesta en valor del patrimonio y la cultura, como la restauración de la ex Aduana de Iquique, la ex cárcel de Pisagua, la construcción de centros culturales y espacios destinados a fortalecer la identidad regional.