Señor director: Santiago enfrenta un déficit habitacional real y urgente. Como alcaldes y gobernador de la Región Metropolitana, lo sabemos y compartimos la responsabilidad de resolverlo. Por eso mismo no podemos guardar silencio ante la modificación a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), que el MINVU ha puesto en consulta este mes.
La reforma propuesta duplica la densidad en ciertas zonas de la región y la cuadruplica en otras, elimina herramientas comunales de planificación y elude los instrumentos de la Ley 21. 807, aprobada el año pasado precisamente para abordar este problema a escala metropolitana, antes de que hayan podido implementarse. Más densidad no significa más vivienda asequible.
Sin garantías de acceso, los beneficios irán al mercado, no a las familias que hoy no pueden comprar. Las autoridades electas firmantes respondemos ante nuestros vecinos por la ciudad que resulte. Pedimos al Gobierno construir esta reforma con nosotros, no sobre nosotros: activar la Ley 21.
807, incorporar garantías de asequibilidad reales y dar a la planificación metropolitana y municipal el rol que la ley ya le reconoce. La urgencia es real y la ciudad no puede esperar. Los habitantes de Santiago merecen una respuesta a la altura.