En comunas donde el metro cuadrado suele ser inaccesible para la mayoría, el Gobierno decidió abrir un nuevo frente: levantar viviendas sociales en barrios de altos ingresos, una apuesta que tensiona tanto el urbanismo como la política. El ministro de Vivienda, Iván Poduje, confirmó que se desarrollarán proyectos en sectores como Las Condes, La Dehesa, La Reina y Peñalolén, utilizando terrenos fiscales administrados por el Serviu. Uno de los focos estará en Las Condes, específicamente en un terreno cercano al Parque Arauco, en la calle Cerro Colorado.
“Eso está en un terreno donde hay un club de tenis, al que se les va a pedir que se vayan porque ese es terreno de Serviu y se van a hacer viviendas sociales”, explicó el ministro. Según detalló, se trata de un proyecto que lleva años en carpeta y que ahora comenzará a concretarse en coordinación con comités de vivienda y parlamentarios. La iniciativa también contempla desarrollos en La Dehesa, donde se proyecta construir viviendas cerca del colegio Nido de Águilas.
“Allí vamos a tener a 500 familias del Cerro 18 y el Movimiento por la Dignidad”, señaló Poduje, respecto a un terreno que fue transferido al Serviu en una administración anterior. En paralelo, se anunciaron proyectos en La Reina y Peñalolén. En el caso de La Reina, el terreno proviene de Bienes Nacionales y estará destinado tanto a familias de comités de allegados como a miembros del Ejército.
Además, el titular del Minvu adelantó que se evalúan subsidios especiales para Carabineros, en el marco de estas iniciativas. El anuncio se da en medio del debate sobre integración social y uso del suelo en comunas de altos ingresos, donde históricamente la construcción de viviendas sociales ha generado resistencia vecinal y controversia política. En otro ámbito, Poduje también abordó la polémica por una comida del Presidente José Antonio Kast en La Moneda, restándole relevancia.
“A mí me parece totalmente normal (…) esto es una polémica completamente artificial”, afirmó, señalando que la actividad fue financiada de manera privada. Con estos proyectos, el Gobierno busca avanzar en integración urbana, aunque el desafío no solo será construir, sino también enfrentar las tensiones que implica instalar vivienda social en zonas tradicionalmente exclusivas.