Estados Unidos sancionó este jueves al conglomerado militar cubano Gaesa, a su directora y a la minera Moa Nickel, empresa mixta con participación canadiense, en el marco de una ofensiva económica destinada a cortar los ingresos del régimen que gobierna la isla. El anuncio, realizado por el secretario de Estado, Marco Rubio, coincidió con la retirada de la canadiense Sherritt International de sus operaciones conjuntas en Cuba, un movimiento que los analistas interpretan como una señal de que las presiones de Washington sobre los socios extranjeros de La Habana empiezan a surtir efecto. En un mensaje en sus redes sociales, Rubio aseguró: “Las sanciones impuestas hoy demuestran que la administración Trump no permanecerá impasible mientras el régimen comunista cubano amenaza nuestra seguridad nacional en nuestro hemisferio.

Continuaremos tomando medidas hasta que el régimen implemente todas las reformas políticas y económicas necesarias”. Las nuevas medidas se aplican bajo la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo, que extendió el alcance de las sanciones estadounidenses hasta abarcar a casi cualquier entidad extranjera que mantenga vínculos comerciales con sectores estratégicos de la isla: energía, defensa, seguridad y finanzas.