El gobierno canceló este jueves la construcción de la segunda etapa del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), el principal del país, que lleva diez años abandonada. Una comunicación del Ministerio de Obras Públicas a la empresa constructora GAM Moller PVC SPA indica que “la situación presupuestaria no permite solventar el contrato asociado a la obra”, a pesar de que el financiamiento estaba incluido en el presupuesto de la Subsecretaría de las Culturas. En ese contexto, se puso término anticipado al contrato, que contemplaba una inversión de 114 mil millones de pesos y 750 días de obra.
Te podría interesar: Segunda etapa del GAM en peligro: temen privatización parcial del espacio Tras una década de abandono, dan inicio a la construcción de la segunda etapa del GAM El elefante blanco del GAM: el ambicioso proyecto cultural Bicentenario que se farrearon Bachelet y Piñera “Como ex integrante del directorio del GAM y como santiaguino que ama su ciudad, lamento profundamente esta decisión”, afirmó Rodrigo Guendelman. “No sólo perdemos la oportunidad de tener una sala de características únicas en Chile ( por su tamaño y por su calidad), sino que se vuelve a paralizar un proyecto que es fundamental para recuperar el centro de Santiago. Peor aún, la caída de este proyecto así como la ciclovía de la Alameda, refuerzan las dudas sobre la capacidad del Estado para materializar iniciativas emblemáticas y acelerar la recuperación urbana y económica del centro de la capital.
Siento una profunda decepción”. ¿Privatización? Al final del gobierno del ex Presidente Gabriel Boric, su administración había anunciado que finalmente se terminaría la obra.
Sin embargo, el financiamiento de la misma había sido puesta en duda este mes por el ministro de las Culturas, Francisco Undurraga, en medio del ajuste fiscal aplicado por el gobierno del Presidente José Antonio Kast a todos los ministerios. Undurraga incluso había apuntado a una posible alianza público-privada para terminar la construcción, entre otros mediante la aplicación de la Ley de Donaciones Culturales. Previamente, una fuente del mundo cultural expresó que se teme que se trate de preparar el terreno para una especie de privatización, al estilo de la que afectó al estadio de San Carlos de Apoquindo de la UC o al estadio techado del Parque O’Higgins, actualmente asociadas a marcas de empresas telefónicas.