El régimen actual Hoy la minería es tratada como empresa no transportista, “porque el diésel se usa en equipos que operan en faena y no en carreteras públicas. Bajo ese régimen, recupera el 100% del impuesto específico al diésel utilizado en sus operaciones”, explicó para entender la medida el analista sénior de Plusmining, Juan Carlos Ciudad. Al respecto, Villarino también destacó que “es necesario aclarar que el consumo de combustibles en actividades productivas no goza de una exención; simplemente, por diseño técnico, este impuesto busca compensar el uso de vías públicas, las cuales la maquinaria minera no utiliza”.
De hecho, agregó, “todo el transporte terrestre que emplea nuestro sector ya paga el impuesto específico correspondiente”. De esta forma, la propuesta del Gobierno suspende transitoriamente el tratamiento de la industria y la pasa al régimen de los transportistas de carga. “Para la mediana y gran minería, eso implicaría que solo 31% del impuesto sería recuperable y que el 69% restante pasaría a ser costo”, expone Ciudad.
Impacto en costos Según cálculos de Plusmining, el efecto del nuevo régimen impositivo para la minería del cobre en Chile sería de alrededor de US$ 190 millones si rigiera un año completo. “Llevado a costo unitario, el alza estimada es de 1,6 centavos de dólar la libra de cobre, o alrededor de 1% adicional en el costo de caja o C1”, detalló Ciudad a DF, restando competitividad a la industria. De acuerdo con cifras de Cochilco, dentro del consumo de combustibles de la minería del cobre, el diésel representa un 92%, mostrando que es, por lejos, el carburante dominante en faena.
En cuanto a su importancia dentro de los costos operativos, los combustibles representan alrededor del 6% del costo operacional de la minería del cobre en Chile. A la luz de lo anterior, Ciudad explicó que, desde el punto de vista económico, la medida empeora el costo caja, golpeando más a las operaciones intensivas en movimiento de material, especialmente rajos profundos y faenas de menor ley, donde el diésel pesa más por tonelada producida. Por un lado, advirtió que “si esta medida deja de ser transitoria, ese mayor costo podría empujar a algunas operaciones marginales a subir ley de corte, con impacto potencial en reservas explotables y vida útil de mina”.
Por otro, el experto aseguró que “el escenario de mayor precio del diésel mejoraría la rentabilidad relativa de proyectos de electrificación o sustitución por otros combustibles, acelerando la agenda de descarbonización”.