Lo que comenzó como un avistamiento aislado se ha transformado en una verdadera pesadilla para las familias de la Villa Peñuelas Oriente. Desde hace aproximadamente un mes, una plaga de ratones ha invadido las viviendas del sector, generando desesperación entre los vecinos que, pese a sus esfuerzos económicos y domésticos, no han logrado erradicar a estos animales. María José Ayacona, una de las residentes afectadas, relató la perturbadora experiencia, dimensionando la gravedad del problema.
Y es que tras divisar inicialmente un ejemplar pequeño en la puerta de calle, la situación escaló a niveles insalubres. “Fui a sacar la ropa de la lavadora para tenderla y encontré seis lauchas muertas al fondo. Se ahogaron durante el lavado”, relató Ayacona.
La vecina describe además, ruidos constantes en los muros y entre las cañerías. La magnitud de la emergencia quedó confirmada al acudir al comercio local. “La dueña del negocio me dijo que ya no le quedaban trampas pegajosas porque todos los vecinos habían ido a comprar lo mismo.
Ella tenía más de diez y se le agotaron en poco tiempo”, afirmó. Una comunidad desesperadaEn tanto, a través de grupos de WhatsApp, la comunidad ha compartido testimonios similares. Un vecino, que prefirió mantener su identidad en reserva, señaló que lleva tres semanas intentando desratizar su hogar sin éxito.
“He matado como diez, entre lauchas pequeñas y ratones grandes. Desaparecen un par de días y luego vuelven. Ya no sabemos qué hacer”, indicó el afectado, quien además expresó su profunda preocupación por la salud de su grupo familiar, compuesto por adultos mayores.
El temor principal es el contagio de enfermedades infecciosas que puedan comprometer organismos que ya no cuentan con las mismas defensas de una persona joven. Los vecinos atribuyen esta proliferación a la cercanía de la Quebrada de Peñuelas, lugar desde donde presumen que provendrían los roedores. No obstante, a pesar de haber invertido en pastas de muro para sellar entradas y diversos tipos de venenos, la presencia de los animales no cesa.
Por ello, ante la nula efectividad de las medidas particulares, los residentes afectados han manifestado que recurrirán formalmente a la municipalidad de Coquimbo. El objetivo es solicitar una fumigación y desratización integral en toda la villa, entendiendo que, al ser un problema generalizado, las soluciones individuales no bastarán para frenar lo que ya consideran una emergencia sanitaria.