Pero lo más grave, dijo una vecina también de manera reservada, es la sospecha de que funcionarios municipales estén alertando a la distribuidora Tropezón respecto de fiscalizaciones. Debido a esa posible red de protección es el temor en la villa, pero también por el miedo a la reacción violenta de los trabajadores del local comercial y que ya dejó a un residente con lesiones. “Un vecino fue a reclamarles una situación y ellos lo golpearon.
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Actuaron de una forma matonesca. Y si uno va a la Municipalidad y va a dejar algún reclamo de forma anónima, ellos se enteran. Se piensa que hay alguien en la Municipalidad que les pone sobre aviso cuando viene gente de la Municipalidad, cuando vienen inspectores.
No sabemos qué sucede ahí”, sostuvo. Desde el municipio, el administrador dijo que esas aprensiones también fueron acogidas y por eso el sumario administrativo abierto por orden del alcalde Héctor Muñoz. “El día 13 de mayo, el alcalde finalmente firma el decreto que instruye el sumario administrativo para poder, digamos, obviamente determinar si es que efectivamente es así o no lo denunciado y si efectivamente no se realizaron las acciones de fiscalización eh como corresponde”, indicó el funcionario municipal.
El administrador de la botillería y distribuidora Tropezón, Eliecer González, se excusó de dar una versión, señalando que antes de dar una declaración hablaría con su abogado.