La ganadora, además del título más importante de su carrera, se hizo viral por su festejo notable. Lo hizo con una pirueta en la pista, una voltereta de espaldas tal y como había prometido en la víspera, muy al estilo como lo hacía el recientemente fallecido futbolista chileno Víctor "Pititore" Cabrera. "¿Alguna vez han visto algo así?
", calificó la cuenta de Tennis Channel en X sobre la celebración de la ucraniana. También la calificó de "icónica". Y no solo eso.
Kostyuk ignoró a su rival tras el triunfo y no la saludó. Se fue directo a saludar al juez de silla antes de desatar su enorme festejo en la Caja Mágica de Madrid. ¿La razón?
Una es ucraniana, otra rusa. Es ya habitual que las diferencias entre jugadoras de ambas nacionalidades se reflejen en los torneos del tenis femenino. Kostyuk que hace tiempo que había advertido que no dará la mano a ninguna rival de Rusia o Bielorrusia que no haya condenado públicamente la invasión que comenzó hace cuatro años.
Lo hizo ya en semifinales tras ganar a Anastasia Potapova, rusa de nacimiento a pesar de que desde enero juega bajo bandera austríaca.