Hace exactamente un mes la primera víctima del brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius empezó a experimentar los síntomas de esta enfermedad, que se podían confundir con los de distintas infecciones virales, y cuyo origen de infección se investiga si ocurrió en Chile, Argentina o Uruguay. Desde entonces pasaron cerca de cuatro semanas hasta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue notificada – el 2 de mayo- del brote, tiempo durante el cual tres personas fallecieron, además de otras cuatro personas que presentaron síntomas de distintos grados en el crucero. Una octava persona que estuvo en el barco y desembarcó antes de que se declarara el brote dio positivo al virus en pruebas realizadas en un hospital de Zúrich, en Suiza.
En total hay ocho personas directamente afectadas en esta situación, que genera atención y preocupación en términos de salud pública. Tres personas han muerto en este brote. La primera víctima mortal fue el hombre que experimentó los primeros síntomas (fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve), quien murió en el barco el 11 de abril.
Su esposa fue la segunda persona en fallecer. Ella desembarcó en la isla de Santa Elena ya con síntomas y tomó un vuelo a Johannesburgo, pero murió el 26 de abril en los servicios de emergencia de un hospital de esta ciudad. Según informaciones procedentes de Países Bajos, ambos eran neerlandeses.
La OMS ha declinado confirmar las nacionalidades por motivos de privacidad. El tercer deceso fue el de una segunda mujer el 2 de mayo tras presentar síntomas de neumonía. El Ministerio de Salud argentino confirmó que agencia Efe que inició una indagatoria centrada en la posibilidad de que el contagio se haya originado en la pareja de pasajeros neerlandeses que en los últimos meses, antes de abordar el crucero, viajaron por el sur de Argentina y Chile, y también visitaron Uruguay.
Los movimientos de los turistas constan en los registros de la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina. En referencia a versiones periodísticas que hablan de la posibilidad de que los viajeros pudieran haberse contagiado durante una excursión de avistamiento de aves cerca de un vertedero de la ciudad argentina de Ushuaia, en la austral provincia de Tierra del Fuego, tanto las autoridades sanitarias nacionales de Argentina como las provinciales consultadas por Efe indicaron que no tienen reportes de hantavirus en esa provincia. De hecho, no hay notificaciones de hantavirus en Tierra del Fuego, la provincia más austral de Argentina, desde que en 1996 comenzó a sistematizarse la información epidemiológica en el país.