Una situación crítica en el acceso al agua potable rural se vive en diversos sectores de la comuna de Ovalle, particularmente en Los Nogales, Villa San Miguel y Campo Lindo, cuyos vecinos denuncian problemas de abastecimiento que, en algunos casos, se han extendido por hasta siete meses. De acuerdo a lo recogido por El Ovallino, las dificultades no solo se relacionan con la baja disponibilidad del recurso, sino también con retrasos en la implementación de soluciones que permitirían mejorar el suministro en la zona. Una vecina del sector de Los Nogales, que solicitó reserva de identidad, relató que la falta de agua ha obligado a las familias a modificar completamente su rutina diaria.
“Hay casas que llevan 6 o 7 meses sin agua”, afirmó, agregando que en muchos casos deben recurrir a la compra del recurso. “Compramos tres veces a la semana agua”, indicó. Problema afecta a varias localidadesLa situación es confirmada por la dirigencia local.
La presidenta de la Junta de Vecinos de Villa San Miguel, Margarita Alvarado, señaló que el problema se extiende a distintos sectores del territorio. “Hay mucha gente que está comprando agua hoy, por el hecho de que no alcanza”, indicó, agregando que las dificultades se acentúan en determinados periodos. “Esto complica mucho a las familias en el día a día, sobre todo los fines de semana”, afirmó.
En esa línea, la dirigenta explicó que se trata de comunidades de tamaño considerable, lo que agrava el impacto de la falta de suministro en la zona. Pozo existe, pero no está funcionandoUno de los puntos que genera mayor preocupación entre los vecinos es la existencia de un pozo en el sector que, según señalan, contaría con disponibilidad de agua, pero que aún no se encuentra operativo. Consultado al respecto, el presidente del comité de Agua Potable Rural (APR), Mauricio Muñoz, confirmó la existencia del pozo y que este cuenta con capacidad suficiente para mejorar el abastecimiento en la zona.
“El pozo tiene agua, sobre 10 o 12 litros por segundo”, afirmó, señalando que su entrada en funcionamiento permitiría mejorar significativamente la situación de las comunidades. No obstante, explicó que el problema radica en que el proyecto aún no ha sido conectado, lo que atribuye a retrasos administrativos y de financiamiento. Mientras tanto, desde el APR reconocen que el sistema actualmente funciona bajo condiciones de racionamiento.
“Entregamos agua racionada, por horarios”, indicó Muñoz, detallando que en algunos casos el suministro es insuficiente para cubrir las necesidades diarias de las familias. “Hay lugares donde no juntan ni 40 litros al día”, añadió, lo que ha obligado a muchos vecinos a recurrir a la compra de agua de forma particular. En ese contexto, el dirigente aseguró que como comité se encuentran limitados en su capacidad de acción.
“Nos vemos atados de manos y sin recursos”, afirmó, apuntando a la necesidad de avanzar en soluciones estructurales. Medidas de apoyoDesde el municipio de Ovalle señalaron que se encuentran en conocimiento de la situación que afecta a los sectores de Los Nogales, Villa San Miguel y Campo Lindo, indicando que se han adoptado medidas para enfrentar las dificultades de abastecimiento. En ese sentido, informaron que desde el área de Operaciones se está apoyando con un camión durante los fines de semana, mientras que, de manera complementaria, la delegación presidencial dispone de tres camiones a la semana, con el objetivo de reforzar el servicio y dar respuesta a los requerimientos de la comunidad.
Asimismo, señalaron que existe coordinación con los organismos competentes, como la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) y los sistemas de Agua Potable Rural (APR), a fin de abordar la problemática de manera conjunta y avanzar en soluciones que permitan mejorar el servicio. Además, agregaron que se continuará monitoreando la situación y evaluando acciones de apoyo según sea necesario, priorizando el bienestar de los vecinos y vecinas. El Ovallino consultó a la Dirección de Obras Hidráulicas por el estado del proyecto de pozo en el sector, las razones de su demora y las medidas consideradas para asegurar el abastecimiento en estas localidades.
Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta por parte del organismo. Por ahora, las familias de estos sectores continúan enfrentando un suministro limitado, dependiendo en gran medida de medidas de emergencia como la distribución mediante camiones aljibe, mientras se mantienen a la espera de soluciones definitivas que permitan garantizar el acceso regular al agua potable en el territorio.