La Fiscalía de Arica registró concretó un fuerte golpe contra el crimen organizado luego de obtener un veredicto condenatorio contra los 18 miembros de una agrupación criminal extranjera dedicada al tráfico de ketamina a Chile. La investigación de la Unidad de Inteligencia y Crimen Organizado de la Fiscalía, junto a la Brigada Antinarcóticos de la PDI Arica, estableció que esta red comenzó a operar desde mediados de 2024, ingresando la droga desde Perú bajo la modalidad de personas fajadas y también en vehículos acondicionados. Asimismo, se determinó que algunos de sus miembros mantienen vínculos con la agrupación criminal Los Lobos de Ecuador.
La indagatoria determinó, además, que dicha organización le rendía culto a la Santa Muerte, una deidad femenina asociada con el mundo criminal, efectuando rituales para pedir su protección y para asegurar el éxito en sus operaciones ilícitas. El único hombre de la agrupación fue identificado como José Luis Herrera Pozo, ciudadano ecuatoriano de 58 años que logró reclutar a 17 mujeres de distintas nacionalidades (incluida una chilena, que era la pareja de su hijo), a quienes convenció de que contaba con protección divina. El sujeto coordinaba las operaciones ilícitas y mantenía distintas identidades extranjeras, siendo conocido como “Obispo”.
En diálogo con T13, el prefecto jefe de la PDI en Arica y Parinacota, José Contreras Hernández, detalló que “dentro de su dinámica tenían esta cultura criminal, de hacer ciertas apologías o rituales dedicados a algunos santos, o como ellos le llamaban, a la Santa Muerte“. Y ya que Herrera Pozo era el único hombre de la banda y contaba con todo el poder, también se relacionaba íntimamente con las mujeres del clan. De las 18 personas condenadas por tráfico de drogas, 16 enfrentan cargos por asociación ilícita.
Las penas serán dadas a conocer el próximo 13 de abril.