El brote registrado en el crucero turístico MV Hondius, que navegaba entre Sudamérica y África, dejó al menos 11 casos reportados y tres fallecidos asociados al llamado "Andes Hantavirus", una variante particularmente rara y peligrosa. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) mantienen monitoreo internacional, aunque insisten en que el riesgo global sigue siendo "bajo". La principal razón por la que el episodio generó tanta atención es que el Andes Hantavirus es la única cepa conocida del hantavirus con capacidad comprobada de transmitirse entre humanos, generalmente mediante contacto estrecho.
Esa característica lo diferencia de otras variantes del virus, cuya propagación suele producirse por contacto con saliva, orina o fecas de roedores infectados.