En medio de un escenario donde la percepción de inseguridad ha ido en aumento, pero también con resultados operativos que muestran avances, el teniente coronel de Carabineros y comisario de la Primera Comisaría de La Serena, Eugenio Olea García, realizó un balance del trabajo policial en la comuna. Estrategias focalizadas, coordinación interinstitucional y la necesidad de fortalecer la denuncia son parte de un diagnóstico que combina autocrítica y convicción: la ciudad, asegura, sigue siendo un lugar seguro en comparación con otras zonas del país. -¿Siente que este aniversario 99 ha sido distinto a años anteriores, tras el crimen ocurrido hace dos años en el sur del país?

“Sí, totalmente. Hace dos años nos tocó enfrentar una tragedia muy dolorosa, como fue la muerte de los mártires de Arauco, lo que impactó a nivel nacional. Este aniversario, en cambio, estuvo marcado por la cercanía con la comunidad.

Desde temprano recibimos muestras de cariño de vecinos y diversas actividades protocolares, como el izamiento del pabellón nacional en el frontis de la Primera Comisaría de La Serena. Fue una conmemoración distinta, más austera, pero con un reconocimiento muy significativo de la ciudadanía”. -¿Cómo definiría el estado policial actual de La Serena?

“Hemos desarrollado diversas estrategias, especialmente tras un aumento importante de delitos como robos en lugares habitados y no habitados. Uno de los casos más relevantes fue un asalto en el sector El Rosario, que terminó con dos delincuentes fallecidos. A partir de una investigación del OS-9 de Coquimbo, logramos desarticular esa banda y vincularla con otros delitos en el sector.

Tras su detención, los robos disminuyeron considerablemente. Además, implementamos servicios focalizados junto a unidades especializadas como OS-7, el COP y la patrulla Centauro, lo que permitió aumentar las detenciones y reducir la movilidad del delito, especialmente en el sector oriente de la comuna”. -Sectores como Las Compañías o La Antena, ¿siguen siendo focos de preocupación?

“El delito es dinámico, va mutando y responde a múltiples factores. Sectores como La Antena o Las Compañías siguen siendo relevantes, pero también hemos visto hechos en otras zonas, como el casco histórico. Recientemente, por ejemplo, logramos detener en menos de 30 minutos al autor de un homicidio en el centro.

Además, hemos detectado un aumento de incivilidades, que generan una fuerte sensación de inseguridad. Por eso realizamos rondas intersectoriales en lugares como La Recova, lo que permitió cursar infracciones, detener personas con órdenes vigentes y por delitos asociados a drogas. Este trabajo no es reactivo, es permanente.

Contamos con una oficina de análisis criminal que nos permite georreferenciar los delitos a partir de las denuncias, lo que es clave para anticiparnos y focalizar los recursos”. -¿Los sorprendió el homicidio en el sector de La Recova, tan cerca del cuartel? “Sí, fue un hecho que generó sorpresa, porque mantenemos presencia constante en el casco histórico, con patrullajes a pie y en bicicleta.

Se trató de una riña entre dos personas que causó gran conmoción. Sin embargo, lo relevante es que se logró una rápida reacción, identificando al autor y desplegando un operativo en el sector. También reforzamos el control de incivilidades, considerando la alta presencia de locales de alcohol, personas en situación de calle y consumo de drogas, factores que aumentan el riesgo de este tipo de delitos”.

-¿Qué tipo de fiscalizaciones realizan a locales nocturnos? “Realizamos controles para verificar que cuenten con patente al día, que respeten los horarios de funcionamiento y que no vendan alcohol a menores ni a personas en estado de ebriedad. Estas fiscalizaciones son permanentes y buscan prevenir infracciones a la ley de alcoholes, que muchas veces están asociadas a situaciones de desorden o violencia en el espacio público”.

-¿Hechos como la detención de una persona armada en la plaza de armas aumentan la sensación de inseguridad? “Sin duda generan preocupación. En ese caso, tras recibir la alerta, en menos de 10 minutos logramos fiscalizar al individuo, quien portaba un arma de fantasía.

Aunque no era real, este tipo de situaciones provoca temor, porque nadie puede distinguirlo a simple vista. Por eso es clave la reacción oportuna ante denuncias, especialmente en espacios tan concurridos como la plaza, donde circulan estudiantes, trabajadores y comerciantes”. -¿Cómo enfrentan la delincuencia con una dotación que parece insuficiente?

“Tenemos una alta carga operativa, considerando el casco histórico, la Avenida del Mar y varios centros comerciales, lo que genera una gran cantidad de procedimientos, especialmente por hurtos. Para enfrentar esto, además del servicio regular, desplegamos servicios focalizados y trabajamos con patrullas mixtas junto al municipio, en el marco del convenio OS-14. Esto nos permite abordar procedimientos menores y descongestionar la labor policial, sobre todo en días de mayor demanda”.

-¿Cómo manejan la salud mental de los funcionarios ante jornadas tan exigentes? “Es un desafío constante. Nuestros turnos son extensos y la demanda es alta, especialmente en contextos de contingencia como marchas o eventos masivos.

Como mando, me preocupo de fomentar un buen clima laboral, que es fundamental para el bienestar del personal. Sabemos que es una labor exigente, pero también es parte de la vocación de servicio de Carabineros”. -¿La Serena sigue siendo una ciudad tranquila para visitar?

“Absolutamente. A lo largo de mi carrera he trabajado en distintas ciudades del país, y puedo decir que La Serena mantiene niveles de delincuencia más bajos en comparación con otras regiones. Si bien existen delitos, muchos de los hechos violentos son aislados.

Es una ciudad con alta población flotante, pero que sigue siendo segura dentro del contexto nacional”. -¿Sienten el apoyo de la ciudadanía? “Sí, especialmente en esta semana aniversario hemos recibido muchas muestras de cariño, sobre todo de juntas de vecinos.

La seguridad es una tarea compartida: no solo involucra a las policías, sino también a la comunidad, los municipios y otras instituciones. El trabajo conjunto es clave para avanzar en prevención”.