Sobre el diseño económico de la nueva administración, González destaca que la apuesta de Kast rompe con la lógica de los últimos años: en vez de financiar el mayor gasto social con más impuestos, busca impulsar el crecimiento, recortar el gasto y mejorar el uso de los recursos públicos. Pero también advierte que esa estrategia será puesta a prueba muy rápido, porque existe una brecha persistente entre expectativas de ingresos y compromisos efectivos de gasto.