Esta imponente obra y su importancia radica en que Smith se preocupa de sentar las bases de la economía moderna analizando la persuasión, la importancia del intercambio, la división del trabajo y sobre todo el rol del mercado para mejorar las condiciones de vida de los más pobres; todo dentro de un plan enmarcado en la defensa de la igualdad, justicia y libertad. Además, señala que la riqueza de la nación deriva de su trabajo, y que de este en última instancia, florecen todas las riquezas y surge el comercio y el dinero. Por otro lado también nos recuerda que las intervenciones generan perturbaciones en la asignación eficiente de recursos, atentando contra la libertad individual, elementos que en tiempos de turbulencias económicas se deben considerar para amortiguar los efectos perniciosos de decisiones erráticas.
En tiempos en que la memoria contemporánea es frágil, es bueno recordar los procesos y como impactan finalmente en la vida cotidiana, en la que se busca por nuestra parte, sacar aprendizajes y el mejor provecho. Sergio Sepúlveda S.