La acumulación de subproductos como el tamo representa un desafío para los productores. Suele ser difícil de manejar y, en muchos casos, termina eliminado de forma poco eficiente. La propuesta de la Universidad Nacional en el Tolima cambia esta lógica utilizando un organismo capaz de descomponer el material vegetal y darle nuevas propiedades aprovechables.
Estabilidad del hongo permite planificar su uso Uno de los mayores desafíos al usar microorganismos en agricultura es su estabilidad en el tiempo. Lograr que el hongo se mantenga activo durante tres meses amplía significativamente sus posibilidades de aplicación. Esto permite adaptarlo a los ciclos productivos del arroz sin requerir intervenciones constantes ni infraestructura especializada.
La capacidad de conservarlo viable facilita también su transferencia a los productores. La simplicidad en la aplicación aumenta las probabilidades de que esta innovación se integre en las prácticas habituales del campo. Del residuo al recurso: un cambio de perspectiva Este enfoque no solo reduce la cantidad de desechos, sino que contribuye a cerrar ciclos dentro de la agricultura.
El tamo deja de ser un problema y pasa a ser visto como un recurso con potencial de aprovechamiento. En regiones como el Tolima, donde el arroz tiene un peso significativo en la economía local, esta tecnología representa una oportunidad para mejorar la eficiencia y reducir costos asociados a la gestión de desechos. La investigación se inscribe en una tendencia más amplia que busca revalorizar residuos agrícolas mediante soluciones biológicas.
La experiencia obtenida con el tamo de arroz podría replicarse en otras cadenas productivas, avanzando hacia sistemas más equilibrados y sostenibles. PUNTOS CLAVE 🍄 Hongo descompone el tamo del arroz. ⏱️ Se mantiene viable por tres meses.
🌾 Reduce residuos y cierra ciclos agrícolas. 🇨🇴 Investigación de la Universidad Nacional en el Tolima. FUENTE: mundoagropecuario.
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