Durante las últimas horas de campaña, el mandatario recibió respaldos internacionales, entre ellos el de Donald Trump Jr. y del ministro israelí para la Diáspora, Amichai Chikli. El proceso electoral también ha estado marcado por denuncias cruzadas.

Desde Tisza aseguran haber recibido alrededor de 60 reportes de presuntas irregularidades atribuidas a simpatizantes oficialistas. En contraste, representantes de Fidesz sostienen que existen más de 600 casos detectados y decenas de denuncias en curso ante las autoridades. En este contexto, la elevada participación y la estrecha competencia anticipan una definición ajustada en una elección clave para el futuro político de Hungría.