No obstante, la verdadera estrella de esta producción vuelve a ser, inevitablemente, Stanley Tucci. Retomando su papel de Nigel Kipling, se roba cada escena. Es un rol minuciosamente trabajado que captura la atención del espectador desde el primer segundo.

Mi invitación es sencilla: vaya con su familia, con su pareja o disfrute de una salida en solitario. Es un panorama imperdible para este mes, con entradas que se pueden encontrar por menos de cinco mil pesos por persona.