Diputado Carlos Carvajal presentó proyecto para declarar el 10 de agosto como feriado permanente en Tarapacá, destacando su valor cultural, religioso y patrimonial. Con el objetivo de reconocer una de las tradiciones más emblemáticas del norte del país, el diputado por la región de Tarapacá, Carlos Carvajal, ingresó un proyecto de resolución que solicita al Presidente de la República, José Antonio Kast, el envío de un proyecto de ley que declare como feriado regional permanente el 10 de agosto, en el marco de la festividad de Fiesta de San Lorenzo de Tarapacá. La iniciativa busca relevar el valor cultural, religioso y patrimonial de esta celebración, que cada año reúne a miles de peregrinos en el poblado de Tarapacá, consolidándose como una de las manifestaciones de religiosidad popular más importantes del país.

“El 10 de agosto debe ser un día de encuentro para nuestra región. San Lorenzo representa nuestra identidad, nuestras tradiciones y nuestras raíces. Este es un compromiso que asumí con la comunidad y que hoy estamos impulsando desde el Congreso”, señaló el parlamentario.

La festividad de San Lorenzo congrega anualmente a más de 200 mil personas, entre devotos, bailes religiosos, agrupaciones culturales y familias, quienes participan en diversas actividades de carácter espiritual y comunitario. Sin embargo, el diputado advirtió que muchas personas no pueden asistir debido a sus obligaciones laborales, lo que motiva la necesidad de avanzar en este reconocimiento oficial. “San Lorenzo es una de las expresiones más profundas de lo que somos como tarapaqueños.

No obstante, existe una deuda pendiente con quienes desean participar, pero no cuentan con las condiciones para hacerlo. Este proyecto apunta justamente a saldar esa brecha”, agregó. El proyecto también considera experiencias similares en otras regiones del país, donde se han establecido feriados vinculados a celebraciones tradicionales, contribuyendo a la descentralización y al reconocimiento de las identidades locales.

Asimismo, la propuesta busca potenciar el turismo religioso y cultural en la región, generando un impacto positivo en la economía local, especialmente en sectores vinculados a servicios, comercio y actividades comunitarias. Desde distintos sectores, la iniciativa ha sido valorada como un paso relevante para fortalecer el sentido de pertenencia regional y preservar una tradición profundamente arraigada en la historia de Tarapacá. Con este proyecto, el diputado Carlos Carvajal apunta a avanzar en el reconocimiento institucional de una festividad que forma parte esencial del patrimonio cultural del norte de Chile, promoviendo la participación de la comunidad y consolidando a Tarapacá como un referente de identidad y tradición.