“La proyección de la inflación va a estar muy cercana al 4%, si no es más, dependiendo de la extensión de la guerra. Eso quiere decir que nuestros ahorros en pesos van a perder poder adquisitivo”, señaló. En esa línea, recomendó trasladar los ahorros a instrumentos en UF siempre que sea posible, aunque advirtió que estos requieren planificación debido a los plazos exigidos por las instituciones financieras.

Lecaros también destacó otras alternativas de inversión, como el mercado inmobiliario, el oro, la plata e incluso las criptomonedas. A su juicio, los activos ligados a la UF, como las propiedades, ofrecen una protección natural frente a la inflación. Asimismo, mencionó que metales preciosos y activos digitales pueden formar parte de una estrategia diversificada, especialmente para inversionistas con mayor tolerancia al riesgo.

“El más conservador es un depósito a plazo en UF, y el más riesgoso podríamos decir que son las criptomonedas”, explicó, añadiendo que estas últimas han mostrado rentabilidades significativas, aunque con alta volatilidad. En cualquier caso, insistió en que la clave está en definir un portafolio acorde al perfil de cada persona.