La inseguridad dejó de ser un fenómeno periférico para transformarse en un factor estructural que condiciona el funcionamiento y la proyección de las empresas en Chile. Así lo concluye el informe “Mesa Redonda: Seguridad Empresarial”, elaborado por PROhumana tras cinco jornadas de diálogo con 42 líderes del mundo privado, público y académico . El documento plantea que el país atraviesa un “punto de inflexión profundo”, donde la seguridad ya no es un elemento accesorio, sino un componente central en la toma de decisiones estratégicas de las organizaciones.
“Hoy no acompaña al negocio: lo condiciona”, afirmó Soledad Teixidó, fundadora de PROhumana, quien lideró el proceso de reflexión. Un cambio de paradigma El informe identifica que la inseguridad debe ser entendida como un riesgo sistémico y no solo operativo, vinculado a factores como la fractura social, desigualdades estructurales y pérdida de confianza. En esa línea, el exsubsecretario del Interior, Felipe Harboe, sostuvo que la seguridad debe incorporarse como un costo permanente en la matriz de riesgo de las empresas.
“Ya no puede considerarse solo cuando ocurre un evento puntual, es parte del impacto de cualquier proyecto”, señaló. Desde el sector privado, Carlo Garbarini, de Arcos Dorados, enfatizó la necesidad de abordar el fenómeno desde una perspectiva territorial, adaptada a cada realidad local. Prevención y rol empresarial El informe también subraya que las respuestas más efectivas no son únicamente reactivas ni basadas en el control, sino que deben centrarse en la prevención, la coordinación y el fortalecimiento de entornos laborales seguros.
Mariana Alcérreca, de Mutual de Seguridad, planteó que las empresas tienen un rol clave en la promoción de una cultura preventiva. “La seguridad pública debe abordarse desde la prevención, no solo desde la sanción”, indicó. En tanto, el excontralor Ramiro Mendoza advirtió que, si bien las empresas deben ser parte de la solución, no pueden reemplazar al Estado.
“La clave está en un relacionamiento claro con el mundo público, con marcos de acción definidos”, afirmó. Entre las principales conclusiones, el informe advierte que la inseguridad: Es un cambio de paradigma en la forma de hacer empresa Representa un riesgo sistémico que afecta la viabilidad del negocio Exige pasar de una lógica reactiva a una preventiva Debe abordarse con coordinación público-privada Impacta directamente en la reputación y sostenibilidad empresarial El documento también alerta que muchas organizaciones aún no abordan el tema internamente, lo que dificulta levantar indicadores de riesgo y escalar la problemática a niveles estratégicos. En ese contexto, PROhumana plantea una disyuntiva clave para el sector empresarial: anticiparse o asumir los costos de la inacción.
“Hoy la pregunta ya no es si la inseguridad impactará a las empresas, sino cuándo y cómo”, concluye el informe.