El sábado 25 de abril, en la sede de Catedral N°2091 en Santiago Centro, 118 maestros y maestras de la Gran Logia Mixta se reunieron para juzgar a su máxima autoridad. Wenceslao Leiva Catalán, quien asumió como gran maestro el 4 de enero de 2025, enfrentó un proceso interno por una denuncia de acoso sexual que terminó por derrumbarlo. Tras casi seis horas de deliberación, el pleno votó su remoción del cargo: 77 votos a favor, 33 en contra y dos nulos.

El veredicto, sin embargo, no fue el único golpe. En el desarrollo de la asamblea emergieron dos denuncias adicionales que profundizaron el cuadro de acusaciones contra el líder masónico. La organización agrupa 46 logias desde Arica hasta Temuco, además de presencia en Perú, donde mantiene cinco talleres entre Lima y Arequipa.

Pero el prestigio de su líder si vino abajo con los hechos revelados durante el juicio interno. Según fuentes consultadas por Fast Check, la denuncia original —que motivó la convocatoria— se conoció durante el verano de 2025 y describe presuntas tocaciones sin consentimiento de la víctima. En la sala, la abogada de la denunciante expuso los cargos ante los 118 «hermanos» y «hermanas» presentes, en una jornada que se extendió desde el mediodía hasta las 18:30 horas, con una única pausa intermedia.

Sin embargo, lo que selló la suerte de Leiva fueron los testimonios que surgieron en plena deliberación. Dos fuentes independientes confirmaron al medio de investigación citado que, durante el juicio, se expusieron otros dos presuntos actos de acoso sexual atribuidos al ahora exgran maestro. No era la primera vez que circulaban rumores de esta naturaleza.

Una fuente, que pidió reserva de identidad, aseguró que al interior de la logia se hablaba de estos comportamientos al menos desde 2022. «Existe un silencio cómplice para mantener estatus y estructuras de poder que no cambian», declaró a Fast Check. Pese a la gravedad de los hechos, la causa permanece hasta ahora en el ámbito masónico.

No se tiene registro de que los antecedentes hayan sido derivados a la justicia ordinaria. La organización deberá resolver además si concreta la expulsión definitiva de Leiva, una sanción que en la jerga masónica denominan «el rayado». Lo que sí generó estupor entre los asistentes fue el respaldo que aún conserva el acusado: 33 votos en contra de su remoción, una cifra que las fuentes calificaron como «sorprendente» dada la contundencia de las acusaciones.

Wenceslao Leiva: Nexos con la derecha y ataque a Campillai Wenceslao Leiva nació en Santiago el 23 de enero de 1956, tiene 70 años y se desempeña como taxista, según información recogida en la propia masonería. Lleva cerca de dos décadas vinculado a la Gran Logia Mixta, pero su perfil no es solo masónico. Al interior de la orden lo identifican con sectores de derecha, y en sus redes sociales ha dejado constancia de posturas críticas hacia los gobiernos de izquierda, en particular contra la administración del expresidente Gabriel Boric.

Uno de sus blancos más polémicos fue la senadora Fabiola Campilla, victima de violencia estatal durante la revuelta social y quien perdió la visión de ambos ojos y sufrió daños neurológicos al ser impactada en el rostro por una bomba lacrimógena, cuando se dirigía a su trabajo en noviembre de 2019. En octubre de 2022, Leiva escribió en X: «Señora, usted ya tuvo su momento de víctima y lo usó en su beneficio; hoy tiene un sueldo que la pone en un lugar de privilegio gracias a su accidente. Hoy sus argumentos se ven debilitados porque se basan en falsedades y situaciones poco claras.

Mame callada y es sin llorar». Fast Check informó que intentó recoger la versión de la Gran Maestra interina, Margarita Carvajal, y llamó en tres ocasiones a Leiva, sin obtener respuesta. La caída del gran maestro deja más preguntas que certezas, especialmente sobre el destino de las denuncias y la eficacia de la justicia interna frente al silencio institucional.