La pérdida de estos ecosistemas, advierte el trabajo, se ha intensificado por la expansión urbana, los incendios forestales y la sequía prolongada. El conocimiento generado permite desarrollar protocolos basados en evidencia científica para la reforestación con especies nativas, fortaleciendo la capacidad del país para conservar su flora en un escenario de cambio climático. Los resultados del estudio sientan las bases para que viveristas, técnicos forestales y programas de conservación cuenten con información práctica sobre cómo manejar y almacenar frutos del peumo.

Además, el enfoque puede aplicarse a otras especies recalcitrantes, como el belloto del norte (especie en categoría de conservación), boldo o naranjillo, que enfrentan desafíos similares. “Entender cómo se descompone el fruto del peumo nos da las claves para hacer exactamente lo contrario: conservarlo”, resume Mauricio Cisternas Báez. “Esa es la base para restaurar los bosques y proteger la biodiversidad chilena”.

La investigación fue financiada por ISA Energía y desarrollada con el apoyo del Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA La Cruz, donde los investigadores aportaron desde su experiencia en propagación vegetal y conservación de especies nativas. Más información en el link: https://www. mdpi.