Desde la comuna de Ancud, Juan Cárdenas, agricultor del sector Mechaico y presidente de la agrupación APAZ, destacó el valor práctico de los conocimientos entregados. “Fue una actividad muy buena porque hay cosas que uno técnicamente no sabía. Antes trabajábamos como lo hacían nuestros padres y abuelos, pero hoy uno aprende nuevas formas de producir y cuidar mejor el cultivo.

La papa siempre será necesaria en el campo y estas capacitaciones ayudan mucho”, comentó. Asimismo, Marcos Fernández, coordinador del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) de Quemchi, resaltó el enfoque aplicado de la investigación desarrollada por INIA. “Fue una actividad bastante interesante y útil, porque combina teoría y práctica.

Hay cosas tan sencillas como el uso adecuado de una bomba de espalda o la correcta aplicación de productos que generan un impacto importante. Lo más destacable es que INIA entrega conocimiento aplicado a la realidad local, y eso es precisamente lo que necesitamos para nuestros agricultores”, indicó. Las actividades fueron desarrolladas por profesionales de INIA Butalcura, INIA Quilamapu, INIA Remehue e INIA Rayentué, quienes abordaron temáticas vinculadas al manejo integrado de enfermedades, reducción de riesgos asociados al uso de plaguicidas, incorporación de bioplaguicidas y fortalecimiento de sistemas productivos más sostenibles para la agricultura familiar campesina de Chiloé.

Los talleres realizados en Ancud, Dalcahue, Castro y Puqueldón forman parte de una estrategia de transferencia tecnológica que busca avanzar hacia una producción de papa más sustentable, resiliente y segura tanto para los agricultores como para el medio ambiente.