La creciente sensación de inseguridad en sectores rurales de La Serena y Coquimbo comenzó a abrir un complejo debate entre vecinos y dirigentes respecto al eventual aumento de personas que estarían optando por armarse para defender sus viviendas y familias frente a los delitos. La discusión resurgió con fuerza tras el violento hecho ocurrido el pasado 14 de marzo en el sector de El Rosario, en la ruralidad serenense, donde un vecino utilizó un arma de fuego para defender a una familia que estaba siendo víctima de un robo, dando muerte a dos delincuentes. Desde entonces, dirigentes aseguran que el temor en las comunidades rurales ha ido en aumento, especialmente debido a robos en viviendas aisladas, la lejanía de los servicios de emergencia y la sensación de vulnerabilidad que enfrentan muchas familias, particularmente adultos mayores.
El presidente de la Junta de Vecinos 12-R El Hinojal, Eduardo Ortega Soto, reconoció que existe preocupación por la posibilidad de que más vecinos estén optando por adquirir armas. “Incluso hace unos días encontraron un arma de fuego en la Ruta 41, seguramente después de robar en alguna de las propiedades. Ahora incluso se dan el gusto de elegir qué arma usar”, señaló.
El dirigente advirtió que la presencia de armas en viviendas rurales también podría transformarse en un nuevo atractivo para bandas delictuales que ya operan en el sector. “Comúnmente en las casas rurales siempre hay generadores para abastecimiento de energía que eran sustraidos. Si ahora hay armas particulares, será más atractivo ir a robar.
En el fondo son bandas que están ingresando a nuestros pueblos”, sostuvo. Ortega también manifestó preocupación por la existencia de armas no inscritas y por los riesgos que implica mantener armamento en viviendas familiares. “Así también con las armas, hay que ser responsables, porque no pueden quedar a la mano de menores de edad, hay que saber utilizarlas y no lamentar otras desgracias”, agregó.
El dirigente relató además que el caso ocurrido en El Rosario generó una profunda reflexión entre los habitantes del sector rural respecto a cómo reaccionar ante un delito violento. “Cuando sucedió lo de El Rosario, donde un vecino defendió a la familia que estaba siendo atacada y mata a los delincuentes, yo reflexionaba qué haría frente a un evento delicado como ese, cómo actuaría”, comentó. Por ello pide más contacto en las diversas localidades de las autoridades.
“Es importante que el poder Ejecutivo y Legislativo estén en terreno y sepan de la misma boca de los vecinos y vecinas, de las comunidades el por qué se están encerrando, por qué están comprando armas, porqué están teniendo perros peligrosos o bravos. Es que de alguna manera están tratando de defenderse por sus propios medios”DEMANDAN MÁS PRESENCIA POLICIALDesde los sectores rurales aseguran que uno de los principales problemas sigue siendo la escasa presencia policial y los tiempos de respuesta ante emergencias. Según explicó Ortega, ya sostuvieron reuniones con la seremi de Seguridad Pública, María José Duarte, para solicitar mayores rondas preventivas en horarios donde realmente ocurren los delitos.
“No sacamos nada con rondas a las cuatro de la tarde o a las once de la mañana. En El Rosario ocurrió a las siete de la mañana un sábado. Se necesita trabajar esta estrategia junto a la comunidad”, indicó.
Además, sostuvo que muchas personas tienen temor de denunciar debido a posibles represalias. “Muchos han denunciado y han recibido amenazas. No sabemos cómo se filtra información, incluso se han filtrado algunos operativos”, afirmó.
En tanto, desde la ruralidad de Coquimbo, la presidenta de la Junta de Vecinos de El Peñón, Patricia Notte, señaló que no manejan antecedentes concretos sobre un aumento de compra de armas, aunque sí reconoció preocupación por los delitos. “Estamos preocupados por el aumento de robos en casas no habitadas que ha elevado las cifras en esta materia. Nosotros nos reunimos constantemente entre dirigentes y no se ha hablado de un aumento en la compra de armas”, sostuvo.
Sin embargo, insistió en la necesidad de contar con mayor presencia policial permanente en los sectores rurales de Coquimbo. “Solicitamos un retén porque es muy necesario para tener presencia de Carabineros en el sector rural en general y en El Peñón”, agregó. MUNICIPIOS REFUERZAN PATRULLAJES Y LLAMAN A EVITAR LA AUTODEFENSADesde los municipios de La Serena y Coquimbo señalaron que se han reforzado las medidas preventivas y el trabajo coordinado con policías tras los hechos delictuales registrados en zonas rurales.
El director de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de La Serena, José Carrasco, indicó que se fortaleció el contacto directo con los vecinos y los patrullajes preventivos. “Después de algunos hechos de carácter delictual ocurridos en sectores rurales, se reforzó el contacto directo con los vecinos para coordinar más patrullajes preventivos”, señaló. Añadió que actualmente existen patrullajes nocturnos diarios en sectores rurales y se mantiene habilitado el número único de denuncias 1457 para emergencias.
“Somos conscientes de que la lejanía de algunos sectores rurales algunas veces no permite actuar con la agilidad que esperamos, pero estamos poniendo todos nuestros esfuerzos para dar respuesta oportuna”, sostuvo. Por su parte, el director de Seguridad Pública de la Municipalidad de Coquimbo, Juan Diego García, llamó a evitar situaciones de riesgo y no ejercer justicia por mano propia. “El llamado que hacemos a la comunidad es a no tomar la justicia por sus propias manos ni exponerse a situaciones de riesgo.
Es fundamental siempre denunciar, entregar antecedentes y recurrir a las instituciones correspondientes”, indicó. La autoridad agregó que el municipio mantiene coordinación permanente con Carabineros y las policías, además de trabajo preventivo con dirigentes y vecinos de los sectores rurales. Mientras tanto, en localidades apartadas de la conurbación, la discusión sobre seguridad, armas y autodefensa continúa creciendo en medio del temor por nuevos hechos violentos y la sensación de abandono que manifiestan muchas comunidades rurales.