Apple cerró un sólido segundo trimestre fiscal con un alza de 22% en los ingresos del iPhone, que alcanzaron los US$57. 000 millones, consolidando al teléfono como el principal motor de negocio de la compañía. Aunque la cifra estuvo en línea con lo esperado por Wall Street, el desempeño del dispositivo estrella no logró entusiasmar al mercado, que esperaba una señal más contundente del producto más importante de la firma.
Pese a que Apple superó sus previsiones generales de ingresos y anotó ventas totales por US$111. 200 millones, el foco de los inversionistas volvió a estar en el iPhone. Analistas advirtieron que el desafío para la compañía ya no es solo vender más unidades, sino sostener el atractivo de su principal producto en un mercado cada vez más exigente y marcado por la presión de innovar en inteligencia artificial.
El repunte del iPhone fue además clave para apuntalar el negocio de Apple en China, uno de sus mercados más estratégicos, donde la firma reportó ingresos por US$20. 500 millones, un alza de 28% interanual. Sin embargo, el resultado no bastó para disipar las dudas del mercado sobre cuánto margen le queda al iPhone para seguir empujando el crecimiento de Apple en los próximos trimestres.