El Índice de Confianza del Consumidor (CCI) en Chile registró una fuerte caída en abril, retornando a niveles de pesimismo similares a los observados durante la pandemia y el estallido social. Así lo explicó Nicolás Fritis, de Ipsos Chile, quien atribuyó el desplome principalmente al impacto del alza de los combustibles y al temor inflacionario. Según el análisis, el indicador había mostrado un repunte en febrero tras el cambio de escenario político, superando momentáneamente el umbral del optimismo.
Sin embargo, este avance se revirtió rápidamente ante el aumento de precios, lo que llevó a los consumidores a retomar una percepción negativa sobre la economía. Fritis advirtió que este escenario ha generado un cambio en el comportamiento de las personas, quienes han entrado en un “modo protección”, postergando decisiones de consumo relevantes como la compra de viviendas, autos o inversiones, en un contexto marcado por la incertidumbre económica.