Con deporte, educación ambiental, música y actividades familiares, la comunidad iquiqueña conmemoró un nuevo aniversario del Cerro Dragón, reafirmando su valor como uno de los principales patrimonios naturales de la ciudad. Iquique vivió una jornada de celebración, encuentro ciudadano y conciencia ecológica con la conmemoración de los 21 años del Cerro Dragón como Santuario de la Naturaleza, uno de los hitos ambientales más emblemáticos de la comuna y símbolo indiscutido del paisaje urbano y patrimonial de la ciudad. La actividad, denominada “Gran Dragón III”, fue organizada por la Dirección de Turismo Sustentable y Fomento Productivo Local de la Municipalidad de Iquique, y reunió a familias iquiqueñas, agrupaciones scouts y vecinos en una tarde especialmente diseñada para promover el cuidado del entorno, la vida sana y la valoración del patrimonio natural.

La celebración se desarrolló en un ambiente marcado por el entusiasmo de la comunidad, que respondió con una alta participación a una convocatoria orientada no solo a festejar un aniversario, sino también a reforzar el vínculo entre la ciudad y uno de sus espacios más representativos. El Cerro Dragón, reconocido por su singular geografía y por su profundo valor ambiental, volvió a posicionarse así como un puntode encuentro para la ciudadanía y como un recordatorio de la importancia de proteger los ecosistemas que forman parte de la identidad de Iquique. Durante la jornada, los asistentes pudieron disfrutar de clases deportivas gratuitas, música en vivo, talleres medioambientales y distintas actividades recreativas pensadas para todo público.

La propuesta combinó entretención, formación y contacto directo con la naturaleza, en una fórmula que permitió integrar a niños, jóvenes y adultos en una experiencia comunitaria al aire libre. Uno de los aspectos más valorados de la actividad fue precisamente su enfoque familiar y educativo. En medio de un entorno natural único, la instancia permitió reflexionar sobre la necesidad de cuidar este santuario, no solo como atractivo turístico o postal urbana, sino como un espacio que forma parte del patrimonio ambiental de la ciudad y cuya conservación exige compromiso permanente.

La participación de agrupaciones scouts y de numerosas familias iquiqueñas dio un carácter especialmente ciudadano a esta conmemoración, reforzando la idea de que la protección del Cerro Dragón no depende únicamente de acciones institucionales, sino también de una cultura comunitaria de respeto, valoración y cuidado del entorno. A 21 años de su declaración como Santuario de la Naturaleza, el Cerro Dragón sigue siendo uno de los principales símbolos de Iquique. Su presencia domina el paisaje, acompaña la vida cotidiana de la comuna y representa un patrimonio natural que no solo debe admirarse, sino también defenderse frente a cualquier amenaza que pueda comprometer su integridad.

La realización de “Gran Dragón III” se enmarca en una línea de trabajo que busca fortalecer la relación entre turismo sustentable, educación ambiental y participación ciudadana, entendiendo que la puesta en valor del patrimonio natural debe ir acompañada de actividades concretas que acerquen a la comunidad a sus espacios más significativos. Más allá de la celebración, la jornada dejó una señal clara: Iquique reconoce en el Cerro Dragón un elemento central de su identidad y una riqueza natural que merece ser protegida con decisión. En tiempos donde el crecimiento urbano, la presión sobre los espacios naturales y la necesidad de conciencia ambiental son temas cada vez más urgentes, conmemorar estos 21 años no fue solo un acto simbólico, sino también una reafirmación del deber colectivo de preservar uno de los mayores tesoros naturales del norte del país.