Irán anunció que durante las próximas dos semanas habilitará un “paso seguro” por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo, aunque condicionado a la coordinación con sus Fuerzas Armadas. La medida fue comunicada por el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, en representación del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, en un contexto de alta tensión en el Medio Oriente. Según la declaración oficial, el tránsito marítimo estará sujeto a “limitaciones técnicas” y requerirá coordinación directa con el aparato militar iraní, lo que introduce un control operativo sobre una vía clave para el comercio global de petróleo, cuyo flujo supera los US$600.
000 millones anuales. El anuncio coincide con la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de extender por dos semanas su ultimátum contra Irán, en el marco del conflicto abierto tras los ataques lanzados a fines de febrero por Washington e Israel. Desde Teherán, las autoridades plantearon que una eventual desescalada dependerá del cese de las acciones militares en su contra.
En ese escenario, indicaron, sus Fuerzas Armadas podrían poner fin a las operaciones defensivas en la región. La decisión también responde a gestiones diplomáticas impulsadas por Pakistán. Su primer ministro, Shehbaz Sharif, solicitó tanto a Estados Unidos como a Irán adoptar medidas temporales para reducir la tensión, incluyendo la extensión del ultimátum y la reapertura del estrecho.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de un quinto del petróleo comercializado a nivel mundial, había sido cerrado por Irán como represalia a la ofensiva militar iniciada el 28 de febrero, elevando la presión sobre los mercados energéticos y generando incertidumbre sobre el abastecimiento global.