El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, advirtió que su país responderá “de manera decisiva e inmediata” ante cualquier eventual despliegue militar europeo en el estrecho de Ormuz, en medio de la creciente tensión entre Teherán, Estados Unidos e Israel en el Medio Oriente. La advertencia surge luego de que el Ministerio de Defensa británico anunciara el próximo despliegue del destructor HMS Dragon en la zona, como parte de los preparativos para una eventual misión internacional destinada a proteger el tránsito marítimo en el estratégico corredor marítimo. Según autoridades británicas, el buque será enviado a una posición en el Medio Oriente y podría integrarse posteriormente a una iniciativa impulsada por Reino Unido y Francia para resguardar la navegación comercial una vez que disminuyan las hostilidades en la región.
“El despliegue de buques de guerra franceses, británicos o de cualquier otro país que acompañen acciones ilegales de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz tendrá una respuesta inmediata”, afirmó Gharibabadi. El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio energético global, ya que por esa vía circula una parte importante del petróleo y gas que abastece a los mercados internacionales. Además del transporte de hidrocarburos, la ruta es fundamental para el comercio de fertilizantes y otras materias primas estratégicas.
La tensión aumentó luego de que fuerzas estadounidenses atacaran el viernes dos petroleros iraníes que, según Washington, intentaban vulnerar el bloqueo marítimo impulsado por el presidente Donald Trump. Aunque actualmente existe un frágil alto al fuego en la zona, las principales potencias occidentales evalúan reforzar la seguridad marítima ante el riesgo de nuevas interrupciones en una de las rutas comerciales más importantes del mundo.