"No más cárceles para asesinos, que se convierten en hoteles, como ocurría antes de la llegada al cargo del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir", afirmó la diputada ultraderechista. "Desde hoy, sentencia de muerte. Es una herramienta esencial para erradicar al enemigo y lograr una disuasión real", añadió.
Los ministros de Exteriores de Francia, Alemania, Reino Unido e Italia rechazaron la medida, criticada también por la ONU y el Consejo de Europa. Su debate se produjo tras la aprobación 'in extremis' esta madrugada de los presupuestos generales para 2026, con concesiones a partidos ultraortodoxos que forman parte del gobierno de Netanyahu. Según recogen medios israelíes, funcionarios militares advirtieron repetidamente a los legisladores sobre los problemas que plantea la legislación incluso después de que se suavizara su redacción, señalando que la medida podría violar el derecho internacional y generar órdenes de arresto contra comandantes israelíes en el extranjero.
Además, numerosos rabinos, expertos legales, representantes del sindicato de médicos, abogados y activistas por los derechos humanos israelíes expresaron repetidamente su rechazo a la propuesta durante los debates sobre la misma en la comisión parlamentaria, llevados a cabo hasta cuatro veces por semana desde que fuera aprobada en primera lectura el pasado septiembre. Hasta ahora, Israel solo permitía la pena de muerte en casos extraordinarios, principalmente por crímenes de guerra o genocidio, y solo la aplicó una vez con la ejecución en 1962 de Adolf Eichmann, uno de los principales arquitectos del Holocausto.