Nuestra interpretación es que la crisis de Ormuz refleja un conflicto más amplio, arraigado en décadas de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán. En este escenario, seguimos sosteniendo que la vía diplomática sigue siendo la única vía posible, y reiteramos que Teherán no puede tener armas nucleares ni sistemas de misiles capaces de desestabilizar aún más a la región. No podemos borrar la memoria de la represión de las protestas juveniles en Irán, sofocadas por el régimen.
Una represión que continúa aún hoy, a través de arrestos y ejecuciones contra los opositores. En las últimas semanas, Teherán ha golpeado indiscriminadamente zonas residenciales, hoteles, hospitales e infraestructuras energéticas en varios países del Golfo. Ataques que continúan y que hemos condenado con firmeza, expresando solidaridad con los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Omán y Arabia Saudita.
En el plano diplomático, mantuve un contacto constante con mi amigo, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, con quien me reuní en Roma hace unos días. Acordamos la necesidad de preservar el vínculo transatlántico y trabajar conjuntamente por la paz y la estabilidad internacional. También he confirmado mi apoyo a las negociaciones en curso en Pakistán, que consideramos fundamentales para mantener abierta una perspectiva diplomática.
Además he continuado el diálogo con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, subrayando la necesidad de que Teherán negocie “de buena fe” y reanude la cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica, reconstruyendo al mismo tiempo relaciones positivas con los países del Golfo. En las últimas semanas, también viajé a China para reunirme con el ministro de relaciones exteriores, Wang Yi, al que insté a que Beijing desempeñara un papel más activo en la mediación con Teherán. Paralelamente, Roma mantiene un hilo directo con los socios regionales del Golfo, considerados interlocutores indispensables para cualquier solución diplomática duradera y para la futura restauración de la libertad de navegación en el estrecho.
En el plano operativo, Italia está dispuesta a poner a disposición la experiencia adquirida en las misiones navales europeas en el mar Rojo, el océano Índico y el Mediterráneo. En particular, consideramos necesario reforzar la misión europea ASPIDES, que actualmente sólo ve a Italia y Grecia comprometidas en las patrullas del Mar Rojo para garantizar el transporte marítimo. En la misión multilateral que se lanzará en el Estrecho de Ormuz, Italia podría contribuir a las operaciones de desminado y a la seguridad de la navegación comercial.
Sin embargo, creemos que una paz duradera en Oriente Medio no puede prescindir de la estabilidad del Líbano. El Gobierno italiano apoya el diálogo entre Israel y Beirut mediado por los Estados Unidos y ha ofrecido la posibilidad de celebrar conversaciones directas entre las partes. Durante la misión en el Líbano del pasado mes de abril, reiteré al presidente Joseph Aoun el apoyo italiano a una vía que transforme la tregua actual en un verdadero proceso de paz.
Italia también está trabajando con Líbano y Estados Unidos en iniciativas para fortalecer las capacidades de las fuerzas de seguridad libanesas, especialmente en la lucha contra el blanqueo de dinero y el tráfico ilícito. Washington y Bruselas miran a Roma como un actor cada vez más central para reforzar la estadidad de Beirut, un tema que también he abordado en mi reciente encuentro en la Farnesina con el Ministro de Asuntos Exteriores libanés. Lee también...
Informe de Inteligencia de EEUU contradice a Trump y sostiene que Irán conserva su capacidad militar Miércoles 13 Mayo, 2026 | 16:08 Mantenemos también alta la atención a la seguridad de nuestros militares que participan en la misión UNIFIL, en la misión bilateral MIBIL y en el Comité Técnico Militar para el Líbano dirigido por Italia. Paralelamente, no dejaremos de pedir la protección de las comunidades cristianas en el país, después de las violencias de los colonos israelíes extremistas contra aldeas del sur del Líbano, incluidas las de mayoría cristiana. El tema de la violencia de los colonos extremistas israelíes se ha abordado también en Bruselas, donde los ministros europeos acaban de dar luz verde a nuevas sanciones severas contra ellos.
En la misma sesión, aprobamos más sanciones contra los terroristas de Hamás, cuyo desarme sigue siendo una prioridad absoluta. Italia continúa siguiendo con atención la situación en Gaza y en los territorios palestinos, manteniendo un papel activo en la ayuda humanitaria y en la futura reconstrucción, con el objetivo de llegar a dos estados capaces de convivir en paz y seguridad. En esta perspectiva se inserta también la llegada a Italia, en estos días, de 72 estudiantes palestinos ganadores de becas en universidades italianas: una inversión que consideramos parte de la formación de la futura clase dirigente palestina.