Joven de 14 años es agredido con arma blanca a las afueras de liceo de Tucapel Un estudiante de primero medio fue atacado con un arma blanca por compañeros de curso a la salida del Liceo Andrés Alcazar de Tucapel. De acuerdo con el testimonio de la madre del menor agredido, que prefirió mantener en resguardo su identidad, el hecho ocurrió la tarde de este lunes, cerca de las 17:30 horas, cuando el adolescente se retiraba del colegio. En ese momento, el joven fue interceptado por tres estudiantes que, según el testimonio de la madre, serían del mismo curso y lo habrían seguido para agredirlo a escasos metros del recinto.

Según relató la familiar del afectado, uno de los agresores intentó atacarlo por la espalda con un arma cortopunzante, mientras los otros dos -un hombre y una mujer- lo sujetaban, impidiendo que pudiera defenderse o escapar. "Mi hijo en ningún momento agredió a nadie, solo trató de defenderse y quitarle el cuchillo", afirmó. Producto del ataque, el menor resultó con múltiples lesiones, entre ellas heridas cortantes en el rostro, una lesión cercana al ojo, cortes en la oreja y una herida punzante en la zona de las costillas.

La madre del joven relató que su hijo fue auxiliado inicialmente por personal del establecimiento y posteriormente trasladado a un centro asistencial junto a un profesor, donde se constataron las lesiones. HISTORIAL DE BULLYING La familia sostiene que el estudiante había sido víctima de hostigamiento desde enseñanza básica por parte de los mismos involucrados, situación que —aseguran— fue informada previamente al establecimiento. "Una semana antes ya habíamos advertido que habíamos recibido amenazas.

Desde el liceo nos dijeron que iban a intervenir, pero no hubo acciones concretas", señaló la apoderada. Asimismo, acusó que las agresiones previas habían sido principalmente verbales, pero que nunca se había llegado a un nivel de violencia con armas. El caso generó preocupación entre otros apoderados, quienes también habrían manifestado inquietud por situaciones similares al interior de la comunidad escolar.

En paralelo, se presentó una denuncia ante Carabineros, aunque la familia cuestionó que inicialmente solo se considerara a uno de los involucrados, pese a que —según indican— los otros dos estudiantes habrían tenido participación directa en el ataque. Respecto a las medidas adoptadas por el establecimiento, se indicó que uno de los alumnos podría enfrentar una eventual expulsión, aunque la situación de los demás involucrados aún estaría en evaluación. El caso se encuentra en desarrollo y se espera que durante las próximas horas se conozcan nuevas definiciones tanto desde el ámbito educacional como judicial, mientras la familia insiste en la necesidad de visibilizar este tipo de hechos y reforzar los mecanismos de prevención frente a la violencia escolar.

Los invitamos a revisar la edición impresa que se publicará este miércoles donde se detallarán más antecedentes de este caso.