Un documento que niega la entrada de Maarten Visser a Chile en 1985, de quien no existen rastros desde esa fecha, fue entregado por Cancillería, vía Transparencia, al abogado que representa a la familia del joven neerlandés, reforzando de ese modo la sospecha de los familiares y de los investigadores en orden a que el joven, de 19 años, fue víctima de una desaparición forzada, cometida por agentes del Estado. Cabe recordar que Visser se tomó un año antes de ingresar a la universidad, luego de egresar de educación secundaria, y emprendió un viaje a dedo por América Latina, en medio del cual llegó a Argentina. De acuerdo con antecedentes judiciales, el 5 de diciembre de ese año el muchacho llegó a la ciudad de San Carlos de Bariloche, en Argentina, y luego de recorrerla por cuatro días, viajó a Chile por medio del Paso Internacional Cardenal Samoré, en Puyehue, donde quedó registrado su ingreso al país, como es habitual.

Tras ello, se dirigió a Puerto Montt y el 11 de diciembre viajó a conocer el volcán Osorno, para lo cual tomó un tour que lo dejó en el refugio Teski, a 1. 3o0 metros de altura, desde donde decidió subir caminando, sin que nunca más se supiera de él. Durante años se pensó que, al igual que muchos andinistas, podía haber caído en medio de alguna quebrada escondida por la nieve y, también, se investigó la información entregada por un desconocido a los Visser en Chile –país al que ellos viajan cada diciembre desde entonces–, en orden a que su hijo había sido llevado a Colonia Dignidad (ubicada 780 kilómetros al norte), lo que fue descartado.

Las últimas diligencias, encabezadas por el ministro en visita Álvaro Mesa y la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones, determinaron, sin embargo, que Visser sí descendió del volcán, aunque lo hizo por otra cara del macizo, gracias a lo cual llegó la noche del 11 al poblado de Las Cascadas, donde hoy se sabe que fue visto aquella jornada y donde se presume que fue secuestrado y hecho desaparecer por agentes del Estado. De hecho, existen antecedentes a partir de los cuales, y en el contexto del Plan Nacional de Búsqueda, se efectuaron excavaciones durante el verano en las inmediaciones del camino que une a Las Cascadas con Ensenada, pero sus resultados no se han conocido públicamente, debido al secreto del sumario. Sin embargo, la última diligencia realizada por Bustos no está afecta a dicho secreto y consiste básicamente en que el abogado solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores todas las comunicaciones que dicha repartición tuvo respecto del caso, especialmente porque dentro de las primeras informaciones recibidas por la familia estaba la especie de que su hijo se encontraba detenido en Chile, algo que por supuesto no se conjuga con la idea de un accidente, que fue básicamente la narrativa sostenida por las autoridades de la época.

La negación Y aquí viene lo más sorprendente: la Cancillería entregó solo un set de documentación, que se compone de dos mensajes. El primero de ellos fue enviado desde la embajada chilena en Holanda el 03 de enero de 1986 (es decir, unas semanas después) y tiene los timbres de “urgente” y “reservado”. Como referencia, señala “Desaparición joven holandés”.

Su remitente era “Ríos”, seguramente un funcionario diplomático (el embajador en ese momento era el general Enrique Seguel; el segundo secretario de la época se llamaba Mario Ríos Dittborn) y en el mensaje planteaba que “Hoy tomó contacto parlamentario holandés para solicitar antecedentes de muchacho holandés Marteen Nelle Visser, nacido 08. ENE. 1967, pasaporte 589171, quien habría desaparecido Volcán Osorno día 12 diciembre pasado” (por cierto, hay que hacer presente que sus dos nombres son Maarten Melle, no “Marteen Nelle”).

Como punto 2 dice: “Padre señor Nelle recibió una comunicación de organización desconocida paraguaya que le informaba que su hijo se encontraba detenido e incomunicado en Chile, solicitándole intervención en sesión parlamentaria, a fin gobierno holandés solicite aclaración a gobierno chileno”. El punto 3 del telegrama enviado a Santiago indicaba que “parlamentario desea evitar dicho trámite por temor a reacción prensa izquierdista este país, prefiriendo solicitarme antecedentes en privado, como gesto cortesía a suscrito”. La respuesta fue taxativa e iba precedida también del rótulo “urgente”: “Consultado al respecto, Mininterior informa que ciudadano holandés Maarten Nelle Visser no ha ingresado al país, no habiendo por tanto constancia alguna de eventual detención”.

El Plan de Búsqueda Al respecto, el abogado Bustos explica que “queremos volver a centrarnos en cuáles fueron las primeras comunicaciones del Estado, porque el primer mensaje que recibieron los padres de Maarten es que ni siquiera vinieran, porque no lo iban a encontrar”. –Con los antecedentes que hay hoy día en la investigación, ¿existe la posibilidad de que eso haya sido efectivo, que haya sido detenido? -Hay cuestiones de la investigación que son reservadas, pero la intervención de terceros es una hipótesis que estamos investigando.

–En la investigación entiendo que existe constancia del ingreso de Maarten por Puyehue y, por ende, esta información que se entrega es falsa… -Esa es una interpretación muy plausible, en orden a que se entregó una información falsa, que además era lo que la dictadura solía hacer. La otra posibilidad lógica sería que alguien recabó mal los antecedentes, pero tiendo a creer que ante un asunto en que la embajada de Chile en Países Bajos es requerida por un parlamentario, le tendrían que haber dado una respuesta seria. Entonces, claro, esto es algo sospechoso.

Y es por eso que estamos requiriendo justamente mucho más antecedentes en ese sentido, porque en general suena a una mentira. –En el verano hubo trabajos de excavación en la zona de Las Cascadas que aparentemente fueron infructuosos. ¿En qué condición queda esta investigación, después de lo que sucedió la semana pasada con el Plan de Búsqueda?

-Vuelvo a insistir en que la investigación es reservada en muchos aspectos y, además, estamos dentro del secreto sumario, por lo que no puedo hablar respecto de las diligencias, pero sí puedo comentar que continúa la investigación y que hay diligencias que se están realizando. Sobre lo ocurrido con el Plan de Búsqueda, personalmente considero que es preocupante la señal que se está dando, porque las personas despedidas no eran cargos de confianza política. Paulina Zamorano llevaba más de una década trabajando en la unidad del Programa de Derechos Humanos, en distintos gobiernos.

Magdalena Garcés, también, es una abogada de Derechos Humanos de toda la vida. Son personas comprobadas, profesionales serias, respetadas por las agrupaciones de Derechos Humanos. Entonces, aquí tiendo a coincidir con el exministro Luis Cordero, en que esto es una suerte de descabezamiento del Plan de Búsqueda.

Entonces, obviamente, vamos a estar atentos a qué es lo que se haga, pero es una señal preocupante, y como representantes de diversas familias de personas desaparecidas vamos a solicitar las reuniones de rigor para pedir la información al respecto.