La Confederación de Dueños de Camiones advirtió que el alza del diésel ha dejado a miles de transportistas sin poder operar y exigió ajustar las tarifas al aumento de costos, como consecuencia de la falta de acuerdos con empresas y gremios. El presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), Juan Araya, advirtió que el sector enfrenta una situación crítica tras las recientes alzas en el precio del diésel, lo que causa que miles de transportistas ya no pueden operar por falta de recursos. El dirigente sostuvo que la principal solución pasa por ajustar las tarifas de transporte, más que por subsidios estatales, en un escenario que calificó como insostenible para los pequeños camioneros.
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, Araya afirmó que el incremento en los costos del combustible obliga a modificar los precios del servicio. “Lo más importante aquí es que los generadores de carga suban la tarifa de acuerdo a la subida del petróleo. No tenemos otra solución, porque no se va a bajar el valor del petróleo”, señaló, y enfatizó que el problema no radica en la falta de trabajo, sino en la imposibilidad de cubrir los costos operacionales.
Así, el dirigente sostuvo que la situación ya afecta a miles de trabajadores del rubro. “Ayer teníamos alrededor de 10 mil camiones, operados por camioneros pequeños, que no pueden trabajar porque no tienen los recursos para comprar petróleo”, afirmó, una cifra que coincide con advertencias recientes del gremio, que indicó que miles de transportistas han quedado fuera de operación por falta de liquidez para combustible. En esa línea, Araya explicó que el impacto de las alzas no solo se limita al transporte, sino que repercute en toda la cadena productiva.
“Subir 580 pesos el petróleo gatilla toda la cadena. El que vende lechuga, el que vende papas, porque al final todo va a subir”, sostuvo. Así, advirtió que el encarecimiento del diésel terminará trasladándose al precio final de los alimentos y bienes de consumo.
El presidente de los camioneros también cuestionó la respuesta de los grandes actores económicos frente a la crisis, apuntando a la falta de disposición para renegociar contratos. En ese contexto, relató reuniones sostenidas con gremios empresariales y criticó la rigidez del mercado. “Se conversó con la Sofofa y dijeron que aquí funcionaba el libre mercado.
Entonces, estamos aquí en el libre mercado: el que puede vivir, vive, y el que no, no vive”, afirmó. Otro foco de conflicto, según el dirigente, se concentra en los puertos, donde acusa que los mandantes mantienen tarifas que no reflejan el aumento de costos. “Hay muchos camioneros que trabajan con mandantes que tienen el trabajo en el puerto y les pagan una miseria”, sostuvo y alertó que esta situación podría derivar en paralizaciones operativas más que en movilizaciones tradicionales.
En ese sentido, Araya señaló que el problema no necesariamente se traducirá en protestas organizadas, sino en la imposibilidad material de trabajar. “La gente, en la práctica, no va a poder descargar porque no tienen el recurso de echar petróleo. Aunque quisieran, no lo podrían hacer”, explicó, anticipando un eventual impacto en el flujo de mercancías que llegan a los puertos y centros de distribución.
El dirigente criticó las decisiones adoptadas por el Ejecutivo en materia de política energética y apuntó a que las medidas fueron demasiado abruptas. “Nosotros le dijimos al ministro de Hacienda ‘ministro, vaya en forma pausada, aunque tenga que endeudarse el gobierno’”, expresó. Agregó que los camioneros hoy operan con altos niveles de endeudamiento y pagos diferidos por sus servicios.
En tanto, Araya planteó que la presión sobre las tarifas seguirá siendo el principal mecanismo de negociación con los generadores de carga, descartando que el gremio esté delegando esa tarea en el Gobierno. “Nosotros estamos haciendo presión a los generadores de carga”, afirmó e insistió en que el conflicto se origina en la relación contractual entre transportistas y empresas. Respecto de las expectativas frente a los llamados del Ejecutivo a los grandes actores económicos, el dirigente fue categórico al señalar que existe una responsabilidad política y empresarial en la actual coyuntura.
“Yo creo, en mi opinión personal, que los grandes grupos que votaron por el Presidente Kast no lo pueden dejar solo. Y ese es el tema”, concluyó, antes de reiterar la necesidad de establecer tarifas que reflejen los costos reales del transporte.